Eda, Evgenij Abramovic Boratynskij o Baratynskij

Poema romántico del poeta ruso publicado en 1835, con el subtítulo de «Relato finlandés». En la rígida tierra finlandesa, en el país de los mus­gos y del granito, el destino ha llevado a un joven húsar que, como todos los héroes de su época, está oprimido por un sombrío pensamiento indefinido, causado probable­mente por el «spleen» de los héroes byronianos, entonces de moda. Este húsar se encuentra con una muchacha, Eda, caracte­rística criatura del romanticismo, toda pu­reza y sensibilidad, que cediendo, víctima del «spleen» del húsar, pierde su alegría, su lozanía, para volverse pensativa y apo­cada.

Su padre se da cuenta de dicho esta­do; es un hijo de la naturaleza salvaje como la muchacha, pero bueno en su rusticidad, por lo que no es contrario al amor de la hija, aunque esté preocupado por la ine­vitable decepción. Y ésta se produce pronto con el traslado del oficial que pone fin al idilio, mientras Eda encuentra la paz en la tumba. Es un fruto característico de la época romántica, pero todavía ligado a la atmósfera sentimentalista, y, por esta razón, a menudo próximo a la novela de Karamzin La pobre Liza (v.), con el que tiene analogías de asunto. El tono idílico y las descripciones son la parte mejor del poema, aunque no injustamente Pushkin puso de relieve la profundidad de senti­miento con que el poeta trata el amor fe­menino.

E. Lo Gatto