Doncella, John Galsworthy

[Maid in Waiting]. Novela Inglesa pu­blicada en 1931, es la primera de una trilo­gía completada por Prado florido (v.) y Más allá del río (v.), que se presenta casi como una cansada repetición de aquel tipo de narración cíclica en que el autor había encontrado ya tanto éxito (v. La Saga de los Forsyte). La familia en torno a la cual se enlazan aquí las aventuras es la de los Cherrell, cuyos principales miembros cono­cemos en ocasión de la muerte del anciano obispo Cuthbert Cherrell. Distinguimos pron­to al joven Hubert, brillante oficial de gran porvenir y a su hermana Elisabeth, llamada Dinny, famosa por cierta gracia espiritual y gélida con la que (incluso a los ojos del tío sir Lawrence Mont) representaría «el tipo ideal de la dama inglesa».

Hubert, por un accidente ocurrido durante un viaje de exploración en Bolivia en el que mató a un indígena, se ve sin culpa gravemente ame­nazado en su carrera: primero a causa de un escándalo suscitado por el escritor Hallorsen, su compañero en la expedición, y luego porque el gobierno boliviano ha ele­vado demanda de extradición contra él como homicida. En estos peligros, que podrían destrozar su carrera, está a su lado sobre todo su hermana: Dinny consigue primero que se retracte Hallorsen, luego favorece el matrimonio del hermano con la bellísima Jean Tasburgh, espíritu excepcional, de ma­ravillosa energía y con ella prepara un complicado plan para favorecer la fuga del hermano. Los peligros que amenazan a Hu­bert se esfuman al fin. Dinny mientras tan­to ha suscitado dos violentas pasiones, en el escritor Hallorsen y en Alan, hermano de Jean; pero no se siente inclinada a co­rresponder a ninguno de los dos, a quienes sin embargo admira profundamente y esti­ma.

Hay en ella una profunda frialdad, inseparable de su gracia y de la delicada ironía de su espíritu y que, pese a su sobre­saliente personalidad, le obliga en cierto modo a permanecer al margen de la vida, a ocupar casi el lugar de la «doncella». El verdadero objetivo del libro estriba en ilu­minar su carácter; pero este motivo resul­ta demasiado declarado: pues todos los su­cesos, aunque narrados con viva presteza y con lujo de detalles delicados, se revelan gratuitos, mecánicamente dispuestos para dar ocasión a Dinny de mostrarse tal cual es. [Trad. con el título Esperanzas juveni­les de E. Bertel (Barcelona, 1945)].

A. Castelli