Novela del autor argentino publicada por primera vez en 1926. Si el nacimiento de la literatura nacional argentina tuvo lugar con la publicación de Martín Fierro (v.), de José Hernández, la novela de Güiraldes es indudablemente la primera obra de carácter universal producida por aquella joven literatura. El «gaucho» don Segundo Sombra (v.) es menos característico y menos personaje que el «gaucho» Martín Fierro, pero es más verdadero y más universal, puesto que, aun siendo argentino a más no poder, despierta la más profunda simpatía humana incluso en el lector que nunca puso los pies en la pampa argentina.
La historia, atribuida a un joven expósito de quien Sombra fue tutor a ratos y maestro libre, es una narración compuesta únicamente de fragmentos de vida de cada día; la doma de los potros, el acompañamiento del ganado trashumante, el «rodeo», un baile popular, una pelea de gallos.>. La sencilla existencia del joven «gaucho» es proyectada en la del anciano Sombra, también muy sencilla, pero prestigiosa por la intensidad de las experiencias que hacen de él un héroe sin retórica y sin literatura.
La novela es un capítulo, alucinante por su tono gris, de una historia ideal de la fatiga diaria de los hombres, que Güiraldes ha expresado como enérgica polémica contra la literatura — incluso contra la regional— llegando en numerosos episodios a la poesía y a la gran poesía. La narración concluye con la dolo- rosa separación del maestro «de su discípulo, después de que éste, por una inesperada revelación, se ve transformado en propietario sedentario y debe sustraerse, aunque de mala gana, a las luchas para las que, durante largos años de compañía, el viejo «gaucho» le había proporcionado las necesarias armas.
A. R. Ferrarin
Una de las mejores novelas nacionales de Argentina, quizás una obra maestra; indudablemente una de las pocas novelas de América que no desaparecerán. (M. Daireaux)

