Diario de Evelyn, John Evelyn

[Diary]. Iniciado en 1641, llega hasta el fin de la vida de John Evelyn (1620-1706). Si el Diario (v.) de su contemporáneo y amigo Samuel Pepys es la narración de hechos, mezclada a con­fesiones personales del máximo interés hu­mano, el diario de Evelyn, publicado par­cialmente en 1818 y todavía no impreso por completo, es exacto relato de la vida de su autor. Rico, culto, escritor y diletante en el mejor sentido de la palabra, Evelyn se nos muestra como el típico gentilhombre rural inglés, calmoso y digno, ocupado en sus estudios, en el cuidado de su familia y de su patrimonio, amante de la vida contemplativa, pero no enemigo de las res­ponsabilidades ni de la sociedad de su época, acerca de la cual da en su Diario importantísimas referencias, minuciosas y precisas.

Hombre que tomó parte en las actividades de la vida pública, tiene una concepción exacta de la originalidad mo­ral de la restauración inglesa. Pero no sue­le analizar los hechos que narra y rara­mente da sobre ellos su opinión; y, sin embargo, nos resulta clara su figura medi­tativa y puritana, llevando en sí la elegan­cia del burgués de la clase más elevada. El pensamiento es claro, sin preocupacio­nes estilísticas, llano, de una corrección natural en el hombre estudioso y escri­tor sosegado. Más atraído por los fenó­menos naturales que por la curiosidad ar­tística, por los jardines, las ricas moradas, por la técnica del tiempo, que por un es­tudio profundo de las razones de la polí­tica y de la historia, Evelyn, que conoció a muchos de los grandes hombres de su tiempo, logró nada menos que darnos un re­trato de su época. Viajero por Italia, Fran­cia y Holanda, dejó en su Diario una ver­dadera mina de informes cuya originalidad puede discutirse, pero no un vivo sentido de los lugares y de las cosas.

A. Camerino.