Colin Clout, John Skelton

Poemita inglés de John Skelton (1460?-1529), publicado en 1519. Co­lín Clout es un campesino vagabundo que, como Pedro el arador (v.) de Langland, de­nuncia violentamente los vicios del clero. Si todo va mal en Inglaterra, la culpa es de los obispos que, en lugar de atender a la grey devota, se preocupan de conquistar sin reparar en los medios, cargos y honores mundanos; altivos, ávidos, ignorantes, dan muy mal ejemplo, viviendo en el lujo, en­tre cacerías y toda clase de diversiones, en tanto que los pobres mueren de hambre. Los peores de todos, son los prelados salidos de la nada, cuya anterior pobreza Colin des­cribe con tétrico humorismo. Deberían pen­sar en el castigo de Dios que les está re­servado, porque tras la «gloria» y el «laus», vendrá sin duda para ellos un áspero con­dimento («sour sauce»), pero hay poca es­peranza de que esto ocurra, porque, cerca­dos de adulaciones, hoy son ya incorregibles: se sientan sobre tronos preciosos, viven en palacios enormes, se hacen construir tum­bas magníficas, oprimen a los pobres. Por todas partes se encuentran monjas desde que los monasterios fueron disueltos; se en­cuentran frailes que como mujerzuelas ton­tas adulan a la gente, para obtener algún mísero medio de subsistencia, quitando así a los pobres de la parroquia sus modestas entradas. También a los laicos, a los nobles especialmente, habría que vituperar; por­que, si se preocuparan más de la política que de sus placeres privados, no sería pre­ciso abandonar al clero el gobierno del país.

El poema termina con un aviso sobre el peligro que representa la concentración del poder en manos de uno solo (aquí es evi­dente la alusión al omnipotente ministro, al cardenal Wolsey), que termina por ser el representante del alto clero. Las acusacio­nes de Skelton contra los prelados no están expuestas con método sistemático, sino si­guiendo un plan que se puede llamar «con­céntrico»: los mismos vituperios se repiten continuamente intensificados con ayuda de nuevos ejemplos, hasta conseguir un cuadro completo de la corrupción general. La idea de que esta acusación esté hecha por un re­presentante del pueblo, es extraordinaria­mente feliz, aunque al final el poeta revele su propia personalidad y acabe arrojando completamente la máscara; así el poema apa­rece como expresión de un vivo e imperioso sentimiento popular, al que añade vivacidad y eficacia el uso de un especial verso breve e irregular, con rimas multiplicadas, lo que le da un tono de improvisación inagotable. Falta, en esta obra de Skelton — que es sin duda el más original de los sucesores in­gleses de Chaucer—, la capacidad construc­tiva, falta que compensa con usura la ori­ginalidad de las ideas y la vigorosa audacia satírica.

A. P. Marchesini

*   La figura de Colin Clout fue aprovechada por Edmund Spenser (15529-1599) en el poe­mita pastoril Colin Clout ha vuelto a casa [Colin Clout’s come Home againe], publica­do en 1595, y dedicado a sir Walter Raleigh (15529-1618). El poeta describe en forma ale­górica su estancia en Londres en 1589-91 (Spenser escribió el poemita inmediatamen­te después de su regreso a Kicolman); ima­gina que el amigo Raleigh, vestido de «Pas­tor del Océano», le conduce, bajo la figura de Colin Clout, a la corte de la gran pas­tora Cinzia (esto es, la reina Isabel). A las alabanzas y a las promesas del acogimiento primero siguen el disgusto y el olvido, de modo que Colin Clout termina volviendo con sus compañeros los pastores, circuns­tancia que alude al regreso de Spenser a Ir­landa, tras su vana tentativa de obtener una posición brillante en la Corte. El poemita termina con un homenaje a Rosalinda a pesar de su crueldad. En el género pastoril, esta obrita, densa de contenido autobiográ­fico, representa una novedad. Colin (diminu­tivo de Nicolás) es un nombre típico de pastor en la antigua poesía francesa. Colin Clout viene a significar Colasín Terruño. Spenser adoptó el nombre en el Calendario del pastor (v.); pero ya antes lo había usa­do Skelton en su poemita satírico. El per­sonaje se hizo popular y lo utilizó de nuevo John Gay (1685-1732) en la Semana del pas­tor (v.), publicada en el año 1714.

M.  Praz