Alma Chilena, Carlos Pezoa Velis

Poesías del poeta chi­leno Carlos Pezoa Velis (1879-1908), publi­cadas por primera vez en 1912. A diferen­cia de los demás sudamericanos posrubenianos, este precursor del «modernismo», o sea de la tendencia a libertarse de la tradición clásica española, tiene una nota nue­va, íntima y original, ya movida por el crudo realismo, ya por una angustiosa de­sesperación. Es un verdadero poeta y su poesía se nutre de su vida, de abandonado e infeliz durante toda su breve existencia, sin amores ni consuelos. Su poesía es un cálido homenaje a la naturaleza de Chile, pintoresco y armonioso, y es una inter­pretación del alma popular de su país; se ha llamado y es «poesía de suburbio», animada por la feliz representación de la me­nuda vida del pueblo, que alterna la con­fianza en sus propias fuerzas con estériles y amargos abandonos y que se resuelve, como en otros escritores de su tierra, en risa y muecas sarcásticas. Pezoa Velis no sufre ninguna influencia, por lo mismo que no tuvo educación literaria; su poesía es un documento de una vida tenebrosa y gris y de una sensibilidad singularmente dotada. Su sana sensualidad estalla, por reacción, en sonoros himnos, en la des­cripción de una muchacha que pasa, en vano deseada: «Sangre fecunda, muslo po­tente / seno tan fresco como una col; / como la tierra joven, ardiente / como ella brava y omnipotente / bajo la inmensa gloria del sol» (Teodorinda). Poco antes de morir, solo y abandonado en un lecho de hospital, dictó una de sus más inspi­radas poesías sobre uno de los motivos más característicos de toda su lírica: el «taedium vitae», pero dulcificado por una la­situd verlainiana: «Sobre el campo el agua mustia / cae fina, grácil, leve; / con el agua cae angustia; / llueve… / Y pues solo en amplia pieza, / yazgo en cama, yazgo enfermo, / para espantar la tristeza, / duermo. / Pero el agua ha lloriqueado / junto a mí, cansada, leve; / despierto so­bresaltado; / llueve… / Entonces muerto de angustia, / ante el panorama inmenso, / mientras cae el agua mustia, / pienso».

U. Gallo