Aguas Primaverales, Ivan Sergeevic Turguenev

[Vesnie vody]. Relato del escritor ruso Ivan Sergeevic Turguenev (1818-1883), publicado en 1871. Como en casi todas las obras de este es­critor, también aquí el protagonista es el amor, el amor a lo Turguenev, es decir, envuelto en un pesimismo romántico. Sanin, joven noble ruso, de paso por Frankfurt, se enamora de una hermosísima mu­chacha italiana, Gemma, que vive con su madre, propietaria de una pastelería. Gem­ma está prometida a un rico e insignificante alemán, pero debido a un duelo romántico, provocado por Sanin para defender el honor de Gemma, ésta cambia de amor. Los no­vios tienen necesidad de dinero y Sanin se dirige a la próxima ciudad de Wiesbaden para vender una finca suya a una rusa acaudalada que vive allí. Esta es una her­mosa mujer caprichosa, que se prenda de Sanin, le hace perder la cabeza y olvidar a su novia. Pasados treinta años, Sanin, que recuerda lo acaecido, se entera de que Gemma vive en América, feliz esposa y madre. Turguenev pinta siempre la verdad: de Aguas primaverales, él mismo ha dejado escrito: «yo viví esta novela, es mi propia historia; por eso la he escrito sin ningún esfuerzo». Así se explica la sorprendente fuerza evocadora de este relato que pone ante los ojos del lector imágines tan claras que parecen familiares. Hay, en la narra­ción, cierto abuso de idílicas escenas de amor, bajo cielos azules, pero el conjunto es tan sencillo y alegre, escrito con tal pureza de lenguaje, que la trama fluye armoniosamente hacia la conclusión. [Trad. de G. Portnof (Madrid, sin fecha) con el título de Lluvia de Primavera, y de R. O’Collagan (Barcelona, 1942)].

G. Kraisky