Afrodita, Costumbres Antiguas, Pierre Louys

[Aphrodite, moeurs antiques]. Novela de Pierre Louys (1870-1925), publicada en 1896. La acción se desarrolla en la antigua Alejan­dría, en tiempos de la reina Benerice, her­mana de Cleopatra. El escultor Demetrios, amante de la reina e ídolo de todas las bellas alejandrinas, encuentra una noche, junto a la estatua de Afrodita Astarté, su obra predilecta, a una de las más bellas cortesanas de la ciudad, la galilea Crysis. Enamorado de ella, cede al capricho de la ambiciosa muchacha que le pide, como pre­cio a sus caricias, tres objetos: el espejo de la cortesana Baquis, el peine de la mu­jer del Gran Sacerdote y el collar de la diosa Afrodita. Demetrios jura. Roba, pues, el espejo a Baquis y por este delito la inocente esclava Afrodisia es crucificada, pues la creen culpable; el escultor sorprende también a Tuni, la mujer del Gran Sacer­dote, y la mata, robándole el precioso peine. Por fin yendo al templo de Afrodita, Deme­trios roba a la estatua de la diosa el famoso collar con siete hileras de perlas. Después de tales delitos Demetrios tiene un extraño sueño durante el cual su amor por Crysis se sacia y agota. Ésta, que ha asistido impa­sible al suplicio de Afrodisia, disfruta de haber triunfado del hombre más orgulloso y deseado de Egipto. Pero Demetrios la rechaza ahora, saciado de haberla poseído en sueños; y a los ruegos desesperados de Crysis contesta pidiéndole a su vez un juramento: que lleve ella los tres objetos por los cuales no ha temido precipitarlo en un triple crimen.

Crysis aparece desnuda y adornada con el espejo, el peine y el collar, en el Faro de Alejandría. La muchedumbre cree ver a la propia Afrodita: pero pronto se descubre el engaño; la mujer es conde­nada a beber la cicuta en la cárcel y sobre su cuerpo bellísimo y todavía tibio, Deme­trios modela una estatua inmortal. Dema­siado aristocrático en la forma, vago e in­cluso decadente en la esencia, el libro sólo tuvo éxito en el mundo restringido de los estetas; el gran público fue más bien atraí­do por la licenciosidad de algunas páginas. Afrodita fue considerada por la crítica francesa la novela «parnasiana» más popu­lar y conseguida. Pero la riqueza de los detalles y las descripciones demasiado pro­lijas, completamente externas, mataron a la verdadera y propia novela, y las figuras de Demetrios y de Crysis son poco más que pálidas larvas. [Trad. española anónima (París, 1911)].

G. G. Severi