[Pétrarque et l’humanisme]. Obra crítica del francés Pierre de Nolhac (1859-1936), publicada en 1892 y reeditada con nuevas adiciones en 1907.
Es uno de los libros capitales de la filología moderna sobre el Humanismo. Los estudios de Petrarca, su amor a la antigüedad y a un ideal de belleza que a la vez fuese sabiduría moral y anhelo de eternidad, están presentados en un cuadro armónico que se vale de todas las finuras filosóficas para ilustrar la importancia del poeta y erudito en la Europa del siglo XIV. La preparación filológica de Petrarca, su busca de manuscritos antiguos, sus relaciones epistolares, sus embajadas, son revisadas con sutil comprensión de su mudable psicología, angustiada, pero refinada. Su alma de hambre moderno se revela ya en la complicada blandura de su sentir y de su modo de obrar, de lo que el Cancionero (v.) viene a ser un magnífico documento.
Ante todos los que desconocían la importancia de los testimonios culturales del autor de Las epístolas (v.) y del Secreto (v.), Nolhac muestra la confluencia de la cultura contemporánea en la meditación solitaria y angustiosa de un espíritu atormentado. Pero bastaría el hecho de que los doctos de toda Europa acudían a este prodigioso autor para probar la importancia de una obra que ilumina la historia de una edad. El libro de Nolhac, junto con la Biblioteca de Fulvio Orsini (v.) y el Erasmo en Italia (v.), constituye una ejemplar ilustración de un momento de la historia humana, difícilmente superable por la síntesis que da de tantos motivos culturales y literarios.
C. Cordeé

