La Perinola, Francisco de Quevedo

En el conjunto de la producción criticoliteraria de Francisco de Quevedo (1580-1645), esta obra significa un empeño de menor rango. No se burla en ella su autor, como en las otras, del gongorismo, del cultismo, de la afectación o del vulga­rismo, sino que es, apenas, un ataque, terri­ble pero de blanco más modesto, contra la obra miscelánea que, con el título de Para todos (v.), publicó en 1632 Juan Pérez de Montalbán.

Su redacción es muy poco pos­terior a la aparición de aquélla, y circuló en copias manuscritas, de las que Astrana Marín ofrece una excelente relación. No fue publicada hasta el siglo XVIII, en el «Se­manario erudito», e incluida en la edición que de las obras de Quevedo hizo Sancha en 1794, aunque utilizando un texto distinto del ya publicado. Si bien los tiros van diri­gidos contra la obra de Montalbán, imagi­nando el autor que un caballero lleva un ejemplar del Para todos a una reunión de discretas, donde los presentes hacen su di­sección implacable, hay también alusiones a los poetas cultos, y muchos ataques estric­tamente personales contra el autor y contra las actividades mercantiles de su padre, el famoso librero Alonso Pérez. Ello explica lo tardío de su impresión, a la vez que su difusión manuscrita.

M. García Blanco