Periégesis de la Tierra, Dionisio Periegeta

Breve poema geográfico en 1187 hexámetros, muy leído y repetidamente comentado en la antigüedad y en la época bizantina; es atribuido a un Dionisio lla­mado el Periegeta, acerca de cuya personalidad ya los antiguos tenían muchas in- certidumbres, no sabiendo si identificarlo con el poeta épico Dionisio de Corinto, con el historiador Dionisio de Mileto o con otros escritores homónimos.

Por indicios conte­nidos en el poema parece que ese Dionisio vivió en tiempos de Adriano (siglo II) y habitó, al menos por algún tiempo, en Roma, ciudad de la cual habla en términos de alabanza, mientras a menudo demues­tra en otras partes (v. 186, refiriéndose a los Nómadas, de África; 666, respecto a los Escitas, etc.) su desprecio por el bajo nivel de cultura de los bárbaros. En el poema, sin precisión ni profundidad de conocimien­tos geográficos y con muchas lagunas (no nombra, por ejemplo, a Atenas) y errores (como el de imaginar el mar Caspio en co­municación con el Océano), Dionisio trata del Océano con sus partes, del África, de Europa, de las islas, del Asia.

Su forma y su métrica son muy cuidadas y refinadas, se­gún el modelo de Calimaco y de Apolonio de Rodas; su principal fuente geográfica, por lo que podemos juzgar dada la escasez de documentos que nos quedan, fue Posidonio, por medio de Alejandro Licno. Muy difundido también como texto escolar de geografía (así, los Fenómenos (v.) de Arato sirvieron como texto de astronomía), la Periégesis fue traducida al latín por Avieno y por Prisciano; el primero trató el origi­nal con mucha libertad, aumentándolo en 200 versos, y, proponiéndose hacer obra ori­ginal sobre todo en la forma, completó su Descriptio Orbis con una Ora marítima en senarios yámbicos, de la cual ha llegado hasta nosotros la primera parte. Prisciano, en cambio, .abrevió y refundió en muchas partes la obra de Dionisio, proponiéndose el fin práctico de compilar un texto escolar.

C. Schick