Wladysíaw Stanislaw Reymont

Nació en Kobiele Wielkie, cerca de Radom, el 7 de mayo de 1868, y murió en Varsovia el 5 de di­ciembre de 1925. último de los diez hijos de una humilde familia campesina, conoció desde niño las dificultades de la vida rural. Mal considerado en los colegios, empezó a trabajar como actor, lo cual le permitió peregrinar a través de Polonia; luego fue ferroviario. Tras un período intermedio en cuyo transcurso practicó el espiritismo, in­gresó en calidad de novicio en el famoso convento de Czenstochowa.

Finalmente halló su verdadera vocación, y compuso cuentos para diarios y revistas (reunidos luego bajo el título Encuentros [Spotkania]; sin em­bargo, sus ganancias resultaban insignifi­cantes» Sacó de las experiencias de su vida inspiración para diversas novelas: La co­mediante [Komediantka] describe el mundo del teatro, Peregrinación a Czenstochowa [Pielgrzymka do Jasnej Góry] es un gran cuadro lleno de vida del antiguo monaste­rio, Wampir refleja las experiencias espi­ritistas del autor, Detrás del frente [Za fromten] la existencia del combatiente, Tie­rra prometida [Ziemia obiecana] trata de la aparición de la industria en Lódz y Año 1794 [Rod 1794] resucita los tiempos de Kosciuszko.

La obra maestra de Reymont, que difun­dió su nombre por todo el mundo, es Los campesinos (1904-09, v.), epopeya de la tie­rra polaca en la que se describe un pueblo de Polonia en la sucesión de las cuatro esta­ciones; dicho texto puede considerarse un poema en prosa. Galardonado con el pre­mio Nobel de 1924, su gran novela fue traducida a todos los idiomas y valió a su autor la gloria y la riqueza, siquiera ya demasiado tarde, por cuanto el escritor fa­lleció al año siguiente.

M. Bersano Begey