Gregorio Reynolds

Poeta boliviano nació en Sucre en 1882 y murió en 1947, según la mayoría de las fuentes; pero Gustavo Otero señala como fechas en El cofre de Psiquis, artículo de este Diccionario Literario, volu­men III, 1890-1951. Tras los cursos de pri­maria y secundaria, estudió en el semina­rio de su ciudad natal. Doctor en Letras, fue rector y doctor «honoris causa» de la Universidad de San Francisco Javier, en Chuquisaca; cónsul en Jujuy (Argentina) y encargado de Negocios en Brasil. Publicó muchas de sus composiciones en La Ma­ñana, de La Paz. Se le coloca habitualmente entre los tres grandes poetas modernistas de su país (con Jaimes Freyre y Franz Tamayo), aunque es justo señalar que Reynolds es de mayor perfección técnica y de inspira­ción menos elevada.

Modernista de arran­que romántico, profundamente influido por Baudeláire, evoluciona rápidamente hacia la nueva escuela, pero su evolución va en escala descendente desde el punto de vis­ta lírico. Se dio a conocer al ser premiada su composición El mendigo en los juegos flo­rales organizados por el Círculo de Bellas Artes de La Paz en 1913. Es un maestro del soneto y este hecho quizás nos ayude a comprender, tras lo dicho anteriormente, la valoración lírica de Reynolds.

Cien sonetos con­tiene El cofre de Psiquis (v.), donde se encuentra quizás lo mejor de la producción del autor del bello soneto La Llama; man­tiene su altura en Horas Turbias y en Pris­mas (1937), para lanzarse hacia abajo en busca de preciosismo y superabundancia formal en Arco Iris, Beni e Illimani. Poco interesante como ensayo es su poema escé­nico Quimeras (1915); tampoco lo salva su adaptación en verso de la tragedia de Só­focles Edipo Rey; mayor interés nos ofrece su poema Redención, en donde hay una es­pléndida evocación del núcleo prehistórico andino de Tiahuanacu. El contraste entre su misticismo y su sensualidad no es nuevo en la literatura moderna.

J. Sapiña