William Somerset Maugham

Nació el 25 de enero de 1874 en París, donde vivió hasta los diez años. Luego frecuentó la King’s School de Canterbury y la Universi­dad de Heidelberg. Estudiaba Medicina en el St. Thomas’s Hospital de Londres (en di­versos textos suyos, singularmente en su obra maestra Of Human Bondage, 1915, se hallan recuerdos de tal experiencia (cuando el éxito de las primeras novelas, Liza of Lambeth (1897) y Mrs. Craddock (1902), le reveló su vocación de narrador. Su éxito comercial como novelista y más tarde como dramaturgo le ha permitido vivir de acuer­do con sus propios gustos; y así, pudo viajar no sólo por Europa, sino también a través de Oriente y de América. Durante la primera Guerra Mundial llevó a cabo una mi­sión secreta en Rusia. Desde hace muchos años (salvo durante el paréntesis del segundo gran conflicto bélico) vive en St. Jean-Cap Ferrat, en la Costa Azul.

Maugham ha sabido apro­vechar siempre en beneficio de sus libros sus experiencias y observaciones. Novelista mundano, tolerante y crítico imparcial de las locuras de los hombres, no excluidas las de sus compatriotas, bajo la superficie refi­nada y maliciosa de sus historias se esconde siempre la sensibilidad propia de quien vi­vió una infancia incierta y angustiosa. Maugham no ha disfrutado siempre del aprecio de a crítica, que gusta considerarle «superficial», aun cuando «competente»; sin em­bargo, su habilidad narrativa, una claridad de estilo casi francesa y la verosimilitud de los personajes y ambientes le han convertido en un favorito del público. De su extensa producción cabe mencionar El velo pintado The Painted veil, 1925], El filo de la navaja 1944, v.), Carnet de un escritor (v. 1949), La luna y seis peniques [The Moon and Six-pence, biografía de Gauguin, 1919], Dulces y cerveza [Cakes and Ale, con retratos apenas velados de ciertos personajes del inundo literario contemporáneo, 1930], y El señor en el salón [The Gentleman in Parlor, bellísimo libro de viajes]; de sus obras teatrales, numerosas y muy divertidas, pero estrechamente vinculadas a las circunstancias del momento, citaremos Nuestras mejores [Our Betters, 1917], The Circle (1921) y The Letter (1923). Existe una colección de sus cuentos — parte no des­preciable de la producción del autor titu­lada The Complete Short Stories (1951).

T. G. Bergin