William Henry Hudson

Nació en Quilmes, cerca de Buenos Aires, el 4 de agosto de 1841, y murió en Londres el 18 del mismo mes de 1922. Pasó la juventud en Sudamérica; pero en 1874 establecióse en Londres, y en 1900 obtuvo la nacionalidad inglesa. Tor­turado casi continuamente por dificultades económicas y una mala salud, vivió una existencia oscura y difícil, totalmente do­minada por una pasión exclusiva hacia su labor, en una pequeña «boarding – house» mantenida por su esposa con los modestos ingresos de una pensión del Estado. Era co­nocido únicamente por un pequeño círculo de admiradores y amigos, y sólo en los últi­mos años de su vida obtuvo cierta notorie­dad.

Gustaba llamarse naturalista; en rea­lidad, fue un escritor multiforme y de no­tables dotes. Atento y apasionado observa­dor de la naturaleza, dedicó precisamente sus mejores páginas a la descripción de parajes naturales. Son célebres sus libros acerca de Sudamérica; así, País ensangren­tado (1885, v.), A Crystal Age (1887), El Ombú (1902), Verdes mansiones (1904, v.) y Far Away and Long Ago (1918). Igual fama tienen las obras sobre el campo in­glés, como Afoot in England (1909), La vida de un pastor (1910, v.), posiblemente su me­jor producción, y Dead Man’s Plack (1920). Experto ornitólogo, sus aportaciones cien­tíficas a este campo se hallan reunidas prin­cipalmente en tres obras: Argentine Ornithology (1888), en colaboración con P. L. Sclater; British Birds (1895) y Birds of La Plata (1920).

E. Chinol