Victor-Joseph-Étienne, llamado de Jouy

Nació en Jouy-en-Josas (Seine-et-Oise) el 12 de septiembre de 1764 y murió en Saint-Germain- en-Laye el 4 del mismo mes de 1846. Du­rante su juventud fue soldado del antiguo régimen, y sirvió en las colonias de la Guayana y la India. Al estallar la Revolu­ción volvió a la patria, quedó agregado al ejército del Norte y obtuvo los galones de ayudante general en el asalto a Furnes. Sospechoso, empero, de realismo, hubo de refugiarse en Suiza, de donde regresó a Francia tras el 9 Termidor. Reanudada la actividad política, fue detenido. En 1797 empezó a dedicarse a la literatura, y reveló una extraordinaria fecundidad. Inició esta actividad con un volumen de cuentos liber­tinos (Galerie de femmes, 1799) que le dio notoriedad. Sin embargo, su fama se halla vinculada singularmente a la serie de Hermites, producciones publicadas primero en periódicos y luego reunidas en diversos tomos (L’Hermite de la Chaussée d’Antin, 1812-14; L’Hermite de la Guyane, 1816; etc.).

Se trata de memorias y polémicas que pro­vocaron entonces las discusiones más estri­dentes. Muy extensa fue su labor teatral: además de los libretos de ópera con música de Spontini (La vestal, 1807, v.; Hernán Cortés, 1809, v.), Cherubini (Les Abencérages, 1813) y Rossini (Moisés, 1827, v., y Guillermo Tell, 1829, v.), compuso tragedias de estilo clásico, como Tippo-Saib (1813, contra la política inglesa en la India), Bélisaire (1818, prohibida por la censura bajo la acusación de napoleonismo) y Sylla (1822), que obtuvo un gran éxito. En 1815 ingresó en la Academia Francesa. Durante la Restauración adquirió cierta importancia política en el partido liberal. Después de 1830 fue algún tiempo alcalde de París, y posteriormente conservador del Louvre.