Thomaz Antonio Gonzaga

(Dirceu). Poeta portugués. Nació en Oporto en 1744 y murió en Mozambique en 1810. Hijo y nieto de brasileños, realizó sus primeros estudios en el Brasil, a donde su familia regresó en 1751; de nuevo en Portugal en 1761, graduóse en Leyes en Coimbra el año 1763, y durante algún tiempo actuó en Beja como magis­trado. En 1782 se le nombró auditor judicial de Vila Rica, cerca de Minas Gerães, en el Brasil, donde se enamoró de Maria Joaquina Doroteia de Seixas Brandão, muchacha de buena familia; pero, acusado, según parece injustamente, de complicidad en la conspi­ración minera de 1788, que propugnaba la creación de una república independiente, fue detenido el siguiente año, poco tiempo antes de la fecha fijada para la boda. En la cárcel cantó con apasionados acentos su infortunio.

Condenado al principio a confi­namiento perpetuo en Pedras de Angoche, luego de tres años de prisión se le conmu­tó la pena por destierro de diez años en Mozambique. Allí logró adaptarse, contrajo matrimonio con una mujer rica e hizo for­tuna. Se le recuerda por la colección de versos Marilia de Dirceu (v.), publicado con gran éxito en Lisboa poco después de su condena (1792). Documento de la transición del neoclasicismo al romanticismo, esta obra canta, bajo la ficción de un idilio rús­tico, el gran amor desgraciado del poeta, y cautiva por la gracia melancólica de sus versos y el delicado carácter melódico de éstos. En ellos G. aparece dentro de la tra­dición que defiende el aprovechamiento ar­tístico de formas populares (metro corto, estribillo). Además del ideal horaciano de la dicha hogareña, confortada por la pre­sencia de la amada, manifiesta poseer una concepción estoica del deber humano; y así, sabe soportar serena y resueltamente la injusticia. Ello supone un punto de contacto con las Cartas chilenas, libelo contra el go­bernador de Minas Gerais atribuido a G. por algunos críticos.

J. Prado Coelho