Theodor Lipps

Nació el 28 de julio de 1851 en Wallhalben (Palatinado) y murió el 17 de octubre de 1914 en Munich. Pertenece a la corriente filosófica del psicologismo, inicia­da por Brentano. Formado en un ambiente cultural que oscilaba entre el positivismo científico y la herencia del idealismo ro­mántico, experimentó la influencia de ambas corrientes a lo largo de sus estudios. Cursó en Tubinga, Utrecht y Bonn matemáticas, teología y filosofía; luego, ciencias natura­les, y, finalmente, de nuevo filosofía, mate­ria de la cual llegó a profesor libre en Bonn (1877) y numerario más tarde en Breslau. Llamado posteriormente a la Uni­versidad de Munich, fundó allí y dirigió el Instituto de Psicología, mientras a su alrededor iba formándose una fecunda escuela interesada en notables investigaciones.

La actividad filosófica de Lipps desarrollóse al mismo tiempo en los ámbitos teorético y estético, y dio lugar a una abundante serie de obras. Entre las primeras, que señalan la evolución general de la posición psicologista hacia una metafísica inspirada en la conciencia, cabe mencionar Principios de lógica [Grundzüge der Logik, 1893], Los motivos fundamentales de la psicología [Leitfaden der Psycholocie, 1903], Investi­gaciones psicológicas [Psychologische Untersuchungen, 1907-12], y Filosofía y reali­dad [Philosophie und Wirklichkeit, 1908]. De acuerdo con su idea según la cual la experiencia interna es el fundamento de todas las ciencias del espíritu, Lipps tiende a vincular el conjunto de éstas a la psicolo­gía, concebida como «la ciencia filosófica o la filosofía cual ciencia», y a la que perte­necen también la lógica, la gnoseología, la ética y la estética.

Sin embargo, para eludir las inevitables consecuencias subjetivas cae en el conciencialismo, y da a la correlación objetiva del conocer el carácter de exigen­cia de objetividad que aparece en la expe­riencia misma del yo, garantizada por una estructura general trascendente, y por ello metafísicamente real, de la conciencia; sitúa tras las infinitas formas del yo empí­rico otro yo real no experimental que se refleja en aquéllos y determina la organiza­ción universal de cualquier acto concreto de experiencia fenoménica. Particular relie­ve presenta en la obra de Lipps el problema estético. En La disputa sobre la tragedia [Der Streit um die Tragoedie, 1890] y en Comicidad y humorismo [Komik und Hu­mor. Eine psychologische aesthetische Untersuchung, 1898] lleva a cabo cuidadosos análisis psicológicos de lo cómico y lo trá­gico, en tanto en la Estética (1903-06, v.) elabora la teoría de la «Einfühlung» para explicar el acto de la contemplación, criterio que señaló posteriormente una de las orien­taciones de la estética alemana de los comienzos del presente siglo.

F. Tedeschi Negri