(O Simón Simónides, como gustó denominarse). Nació en Lwow el 24 de diciembre de 1558 y murió en Czemiecin el 5 de mayo de 1629. Burgués por su cuna y su educación, dedicóse al estudio, buscó la gloria en la poesía latina y llegó a ser uno de los principales representantes del humanismo polaco; y así, el rey Segismundo premió su labor con el título de poeta real. Fue, empero, un espíritu solitario, de suerte que, tras algunos años pasados en el palacio del magnate Zamojski, su protector, su retiró a vivir al campo y disfrutó de la vida sencilla, en la cual inspiróse para la composición de poesías idílicas, género todavía no introducido en la literatura polaca. Sus Idilios [Sielanki] consisten en una serie de bellos cuadros inspirados en la vida de los nobles y los campesinos, y no carentes de algunos pasajes realistas; los más famosos de ellos son los titulados Los pasteles (v.) y Segadores, composiciones dignas del siglo de oro que se cerró con nuestro autor.
M. Bersano Begey

