Shao K’ang-Chieh ó Shao Yung

(Conocido más bien con este segundo nom­bre. Apelativo honorífico, Yao Fu; sobre­nombre, An Yüeh Hsien Shêng). Nació en Fan- yang (Hopei) en 1011 y murió en 1077. Fue uno de los cinco famosos pensadores de la dinastía de los Sung septentrionales (960- 1227) precursores del neo-confucianismo. Ya desde su infancia manifestó una gran afición a la lectura. Rechazaba la estufa en invierno y el abanico en verano; a lo largo de treinta años no usó almohadas ni tuvo siquiera una estera donde echarse. Viajó por el norte y el centro del país para aumentar su cultura. Establecido en Kung- ch’êng (Anhui), se relacionó íntimamente con el magistrado local Li Chih-ts’ai.

A la muerte de su padre marchó a Lo-yang; allí trabó amistad con Ssûma Kuang (v.), Fu Pi y Han Ch’i, vivió una existencia llena de dificultades y habitaba en una choza que no le resguardaba del frío ni la lluvia. Finalmente, sus amigos le compraron una casita con un pequeño jardín, morada que denominó «nido de paz y felicidad» y donde habitó hasta su muerte. En 1235 su tablilla sepulcral fue colocada en el Templo Confuciano, y fue venerado bajo el nombre de K’ang Chieh («Salud y Pureza»), que dio origen a su denominación literaria Shao K’ang-chieh. Escribió el Libro-completo del maestro Shao (v. Shao Tzû Ch’üan Shu), tratado de cosmogonía basado en el número cuatro.

B. Fedele