Saverio Bettinelli

Nacido el 18 de julio de 1718 en Mantua, donde murió el 13 de septiembre de 1808. Estudió con los jesuitas, e ingresó en 1736 en la Compañía, en el seno de la cual se dedicó a la enseñanza.

Fue director del Colegio de Nobles de Par- ma, y luego preceptor de los príncipes de Hohenlohe.

Conoció a Voltaire y mantuvo con él una larga correspondencia. Supri­mida en Italia la institución religiosa de los jesuitas en 1773, entonces cuidó de la im­presión de sus obras.

Como casi todos los ingenios de su época, aparece cual una figu­ra llena de contradicciones, y resulta difícil concretar si debe considerársele represen­tante o acaso víctima de su tiempo.

Conoció una gran fama a causa de sus Cartas virgilianas (v.), y no parece haber lamentado mucho una celebridad basada sobre todo en el escándalo.

Con su oposición a Dante, Bettinelli no hizo, en esencia, sino recoger y defender una opinión ya viva en diversos círculos in­telectuales; pero el desprecio provocado por tal actitud fue considerable: sólo un jesuita, se dijo, podía atreverse a insultar a tan ilustre poeta.

Sea como fuere, la gran po­lémica de tal suerte entablada no impidió a B. la prosecución de su obra de polígrafo, de la cual cabe destacar Del entusiasmo por las bellas artes (v.), Las colecciones (v.) y Resurgimiento de Italia… (v.).

F. Giannessi