Nació en Orciano (Pesaro) el 31 de enero de 1792 y m. en Roma el 4 de octubre de 1882. Su padre era bibliotecario de Pesaro, y allí conoció a Giulio Perticari, a Monti y Pietro Giordani, quienes favorecieron su orientación hacia el clasicismo.
En 1820 establecióse en Roma. Secretario de la Academia de San Lucas, enseñó en ella historia y mitología, y vivió una existencia entregada por completo al estudio. Defendió siempre el clasicismo de los ataques románticos.
La obra más importante de Betti es La ilustre Italia (1841-43, v.). Hasta la muerte permaneció fiel al gobierno pontificio, y representa dignamente la etapa final del clasicismo. Merece también ser mencionado su epistolario, todavía inédito.
P. Raimondi

