Personaje del Nuevo Testamento nacido en Chipre y llamado José; los Apóstoles, empero, le dieron el sobrenombre de Bernabé.
Era primo de San Marcos, y entregó al colegio apostólico el producto obtenido con la venta de un campo de su propiedad. Presentó Pablo de Tarso a los discípulos, y, enviado a Antioquía, pidió la ayuda de éste; acompañó al apóstol en su primer viaje de evangelización.
Más tarde, ambos se separaron, por cuanto San Pablo no quería llevar consigo a Marcos, del que, por su parte, Bernabé no gustaba de alejarse; ello, empero, no quebró la amistad entre los dos. Leyendas posteriores y carentes de autoridad nos lo sitúan en Alejandría, Roma o Milán como primer evangelizador, o bien hablan de su martirio en Salamina de Chipre. Se le atribuyeron algunos textos.
Tertuliano le juzga autor de la Epístola a los Hebreos (v.), paulina en cuanto a las ideas, pero no precisamente por su forma; se habla también de un apócrifo Evangelio de Bernabé, y figura asimismo bajo su nombre una Epístola (v.) seguramente no suya, sino, con mucha probabilidad, de un autor alejandrino o sirio llegado a la fe cristiana desde el judaísmo y compuesta quizá después del 115 o no mucho más allá del 130; pero, en todo caso, antes del 140.
En ella se muestra la humildad del autor y, al mismo tiempo, sus preocupaciones de pastor de almas; unas veces disminuye el tono y el fervor místico de las enseñanzas de San Pablo sobre las relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, que en otros aspectos complica con la exégesis alegórica; finalmente, expone las advertencias morales referentes a la «doctrina de las dos vidas».
A. Pincherle

