Roger de Piles

Nació en Clamecy en 1635 y murió en París en 1709. De familia acomo­dada, educado con amplios medios, mani­festó inmediatamente interés por la pintura. Habiendo marchado a Italia, recibió lec­ciones en el estudio de fray Lucas. A su regreso a la patria, el presidente Amelot, que apreciaba su cultura variada, le encar­gó de la educación de su hijo Michel, mar­qués de Gournay: en el nuevo viaje a Italia que efectuó Piles con su alumno, encontró medio de demostrar su comprensión histó­rica y estética de los hechos capitales de la cultura italiana. A continuación publicará en París algunas obras, entre ellas una en la que establece los preceptos a que debe obedecer un «perfecto pintor». Años más tarde acompañó a Venecia, como secretario de embajada, a su antiguo discípulo De Gournay, enviado allí de embajador, quien lo llevó consigo también en sus viajes a Portugal, en 1685, y a Suecia, en 1689, y le encargó la redacción del tratado de neutra­lidad estipulado por Luis XIV con los Cua­tro Cantones.

Fue después enviado en mi­sión secreta a Holanda, donde, ejerciendo en apariencia la pintura y discutiendo de arte, iniciaba en realidad negociaciones se­cretas con el partido de la paz. Descubierto y encarcelado, ocupó el tiempo de su pri­sión escribiendo el Resumen de la vida de los pintores (v.). De regreso a Francia, recibió una pensión de Luis XIV. Fue en­viado otra vez a España en 1705, junto con el embajador Amelot. En París recibió después honores oficiales, entre otros el título de consejero de la Academia. Como pintor realizó algunos retratos de personas notables o célebres (Boileau, Mme. Dacier, etcétera). Más interesantes son sus obras de tema estético e histórico, que en el si­glo XVIII tuvieron lectores y fueron tra­ducidas.

E. Fezzi