Ion Pillat

Nació el 31 de marzo de 1891 en Bucarest y murió en abril de 1945. Des­cendiente de una ilustre familia, se formó culturalmente en París, donde consiguió las licenciaturas en Leyes y en Letras; vuelto a su patria, se adhirió al movimiento libe­ral y fue diputado en varias legislaturas. Como literato se dio a conocer colaborando (1911) en la revista Convorbiri Literare (Conversaciones literarias) y posteriormente en Flacara, Cugetul Románese, Gandirea; y juntamente con A. Maniu intentó el teatro con la comedia Dinu Paturica y Juventud sin vejez [Tinerete jara Batranete]. En 1936 ingresó en la Academia rumana.

Más que los hechos externos de su vida, sus estudios realizados en París, sus viajes a través de Europa, su actividad política, sus estancias en las haciendas de la familia paterna y de la materna (Miorcani, Florica), lo que vale para explicar el tono de la poesía de Pillat es la atmósfera íntima de la casa de los «muros grises», en la que reunía semanalmente a sus amigos, hermanados con él en la común pasión por la poesía. Ello nos ayuda a com­prender una inspiración que, aun formando parte de la moderna lírica europea, conti­núa siendo tradicionalista en el mejor sentido de la palabra. La «casa del recuerdo» actúa como fuerza centrípeta sobre la gran sensibilidad del poeta y lleva su inspiración a su motivo más auténtico, la elegía, en un equilibrio de imágenes y de ritmos de fac­tura clásica.

En algunas de sus colecciones líricas, como Remontando el Arges (1923, v.), Mi país [Satul meu], La iglesia de antes [Biserica de alta data], Claridad [Limpezimi, 1928] predominan los temas nacionales; en otras, como Cuaderno verde [Caetul ver­de, 1932], El escudo de Minerva [Scutul Minervei, 1933] se evocan temas y pasajes clásicos (Grecia, el mar Negro, Dionysopolis).

R. Del Conté