Robert Owen

Nació en Newtown el 14 de mayo de 1771 y murió en la misma localidad el 17 de noviembre de 1858. Industrial y filántropo inglés, unió a una visión antici­pada de cuanto hoy es conocido con el nombre de legislación social y como polí­tica de relaciones humanas en la industria, una inclinación hacia complicadas solucio­nes utópicas de los problemas sociales, cuyo fracaso produjo desilusiones a Owen y perjui­cios a los aspectos positivos de su obra. Ini­ció su actividad de reformador social ha­cia 1800, cuando redujo la duración de la jornada laboral y favoreció la creación de una caja, mutua y de una cooperativa de consumo en la fábrica de New Lanark (Es­cocia) de la que era copropietario. En los años siguientes, prosiguió su acción inten­sa e incansable, sobre todo con la lucha contra el trabajo excesivo de los niños en las fábricas. Logró hacer sentir tal pro­blema — muy importante para la sociedad de entonces — a algunos parlamentarios y, en 1815, preparó con Robert Peel el primer proyecto de ley obrera en la que, entre otras  cosas, se prohibía el trabajo a los niños menores de diez años.

Pero la oposición de los industriales hizo que tal proyecto no se convirtiera en ley hasta 1819 e hizo después inútiles sus principales disposiciones durante Un largo período. La influencia que ejerció sobre él el utopismo del si­glo XVIII se advierte claramente en sus propuestas para combatir el pauperismo subsiguiente a las guerras napoleónicas mediante la creación de comunidades autó­nomas de trabajadores asociados en su esfuerzo productivo agrícola e industrial. Habiendo resultado vana la búsqueda de apoyo gubernamental a su proyecto, Owen trató de realizarlo en los Estados Unidos con la creación, en 1825, de la comunidad «New Harmony», que se resolvió en un gravoso fracaso. Se dedicó entonces al movimiento cooperativo entre los obreros ingleses, dán­dole una impronta clásica. Fundó en 1834 la «Grand National Consolidated Trades Union», cuya finalidad consistiría en defen­der y realizar un sistema sustancialmente socialista de producción y distribución. También esta tentativa, aunque animada por un noble aliento idealista, fracasó al cabo de poquísimo tiempo, si bien no dejó de suscitar interés entre los obreros ingle­ses.

Una de las obras más importantes de Owen es The Book of the New World (1836-44, v. Libro del nuevo mundo moral), que nos presenta toda su doctrina, desde la utópica hasta la cooperativista. Recordemos, ade­más, A New wiew of Human Society (1813), Observations on the Effect of the Manufacturing System (1818), The Revolution in the Mind and Practice of the Human Race (1849) y la autobiografía The Life of Robert Owen (1857).

F. Catalano