Reinmar von Hagenau

(Reinmar der Alte). Nació alrededor de 1160 y murió hacia 1207, Sólo ¡sabemos de la vida de este Minne­sänger lo que puede deducirse de sus poe­sías, en total ciento cincuenta estrofas en treinta y cinco melodías «auténticas», y de las de otros poetas de su tiempo. Vivió en Viena, como poeta de corte de los príncipes de Bebenberg. La identificación de Reinmar con aquel «ruiseñor» de Hagenau celebrado por Gottfried von Strassburg en su Tristán (v.) es sólo una hipótesis. Es evidente que se va demasiado lejos al deducir, como hace la mayor parte de los estudiosos, que Reinmar per­teneciera a una de las ramas alsacianas de los Hagenau de Estrasburgo. Parece más bien que nuestro poeta fue descendiente de una familia noble del mismo apellido resi­dente en B a vi era o en Austria, familia que encontramos citada a menudo en la corte de Viena y en los documentos de los Ba­benberg. Aunque el nombre de Reinmar no apa­rezca, en torno al 1200, entre los Hagenau austríacos conocidos por nosotros, este argumento «e silentio» no puede destruir nues­tra hipótesis.

La poesía de Reinmar llevó al Minnesang a una de sus cumbres. Representa entre los Minnesänger al «estudiante del amor infeliz», es decir, canta con expresio­nes siempre distintas y altamente artísticas las relaciones — necesariamente no ínti­mas — entre el caballero enamorado y su dama (vrouwe). No sin razón se ha supuesto que tras esta figura poética del Minnensänger se esconde en realidad la esposa y más tarde viuda del duque de Austria Leo­poldo V, caído en Gratz a finales de 1194 durante un torneo. Nuestro poeta ha pues­to, entre otras cosas, en boca de la dama un «lamento de la viuda» por su marido muerto en tan trágicas circunstancias. En un conjunto de canciones que figuran en un ciclo que trata el tema de la «Minne», ha descrito Reinmar la inútil corte del Minners para obtener el favor de la dama y ha reflejado el contraste existente entre deseo y satis­facción. Para evitar la caída de la mujer adorada desde el reino de lo ideal hasta la vulgar realidad, es preciso que la dama niegue los favores a su caballero, y al poeta sólo le queda el «trüren», en el que se vierte su pasión, mientras se purifica su yo moral.

Los motivos derivados de esta situa­ción han sido objeto por parte de Reinmar de hábiles y refinadas variaciones; se aseguró con sus «Minnelieder» (v. Poesías de amor cortés) siempre variados el aplauso de un público competente como era el de las cor­tes. -Solamente compitió con él Walther von der Vogelweide (v.), contemporáneo suyo, algo más joven, también él poeta en Viena, que cantó un ideal de la «Minne» más vivo y próximo a la realidad. El «Dichterstreit» originado entre Reinmar y Walther suscitó obras maestras en uno y otro, pero terminó con la victoria de Reinmar y la expulsión de Walther de la corte de Viena (1198). Después de la muerte de Reinmar, le dedicó un elogio en el que alaba el arte de su rival.

K. Kurt Klein