Reinmar von Zweier

Nació quizá entre 1200 y 1205 y murió a mediados del s. XIII; no pueden ni siquiera precisarse las loca­lidades de nacimiento y de muerte. Entre los discípulos de Walther von der Vogel­weide (v.) es el que más dignamente conti­núa la tradición del maestro en el campo de los Sprüche. Había nacido en la Fran­conia renana, probablemente de familia oriunda de Zeutern, en Bruchsal, donde existía en la Edad Media un linaje de caba­lleros de este apellido. Por razones desco­nocidas, pasó muy pronto a Austria y allí inició, en 1227, su carrera poética en la corte del duque Leopoldo VI; alrededor de 1235 entró al servicio del rey Wenceslao I de Bohemia, animado de sentimientos muy afectuosos hacia los alemanes. Compuso nu­merosos Sprüche de contenido político: com­partiendo las preocupaciones políticas de su maestro y modelo Walther en pro del or­den del Imperio y de la defensa de los privilegios del poder imperial frente a la intromisión de la clase eclesiástica, Reinmar se hizo defensor de los intereses del empera­dor Federico II, del que esperaba, siguien­do en esto también a su mecenas el rey Wenceslao, la restauración del orden y de la autoridad del Imperio: conservamos de él numerosos y mordaces Sprüche antipapales.

Pero su orientación política sufrió un cambio radical al avanzar en edad: tras la segunda excomunión sufrida por Federico (1239) se alejó de él, desilusionado, y se dedicó a incitar a los príncipes a que esco­gieran un señor más idóneo; y el cambio de frente ocurrió sintomáticamente coinci­diendo con el abandono, por parte de Wen­ceslao, de la política de los Hohenstaufen. La nueva postura, de todos modos, si bien influida de un modo directo por el cambio de la política bohemia, es un índice histó­rico del general descontento del mundo germánico ante el gobierno de Federico. En 1241 comenzó Reinmar a vagar de corte en corte; sabemos de su estancia, en efecto, en mu­chas cortes de Alemania central; murió du­rante uno de estos viajes y fue sepultado en Essfeld (Franconia meridional, entre Ochsenfurt y Würzburg). Su producción poética comprende doscientas cincuenta es­trofas, en las que predominan los Sprüche políticos. Típico representante de la men­talidad cortés-caballeresca, hizo del con­cepto del honor la base de su concepción de la «Minne» y de la política. La baja Edad Media contará a Reinmar entre los doce «viejos cantores» («alte Singer»).

K. Kurt Klein