Publio Papinio Estacio

Nació en tomo al año 45 en Napóles, donde murió entre el 95 y el 100. Fue hijo de un maestro de escuela también poeta y se trasladó a Roma, ciudad en la cual pronto logró notable fama con la recitación de sus obras ante el distinguido público de la capital.

En Alba, donde po­seía una propiedad, obtuvo un premio de poesía en los concursos anuales instituidos por Domiciano. En cambio, no alcanzó éxito en el certamen capitolino. Poseedor de un carácter afable, vivió una existencia tran­quila, pero no supo adaptarse por completo al ambiente de la capital.

Pasó los últimos años de su vida en Nápoles y terminó allí sus días. Entre las obras perdidas de nuestro autor figura Agave, texto para una panto­mima recordado sólo por las ganancias que de él parece haber obtenido. Empleó doce años en la composición de La Tebaida (v.), publicada hacia 90-91. En tomo al 95 empezó La Aquildda (v.), que la muerte del poeta dejó interrumpida en el segundo libro.

A partir del año 92, y en épocas distintas, se publicaron los cinco de Selvas (v.), el último de los cuales apareció póstumo; esta obra, colección de poesías de circunstancias, resulta espontánea y exenta de erudición como ninguna otra del autor y es, de las suyas, la más próxima al gusto de los lec­tores modernos.

Durante la Edad Media se conocían de Estacio únicamente La Tebaida y La Aquileida; la fama del poeta era entonces muy alta, como lo prueba la posición que ocupa aquél en el Purgatorio de Dante (en el cual, por lo demás, se le juzga tolosano, debido a una confusión con otro Estacio, retórico). El texto de Selvas, anteriormente perdido, fue encontrado por Poggio Braccio­lini en 1417.

F. Codino