Édouard Estaunié

Nació en Dijon el 4 de febrero de 1862 y murió en París en 1942. Fue hijo de una antigua y austera familia borgoñona, y luego de los primeros estudios, realizados en su ciudad natal, frecuentó el Politécnico parisiense y cursó también cien­cias políticas.

Ingeniero, ingresó en el servi­cio de Correos y Telégrafos; alcanzó en él los cargos más elevados y publicó dos importantes tratados técnicos: Les sources de l’énergie électrique (1895) y Traite pratique des télécommunications (1903). Durante sus horas libres cultivó la literatura, con un interés y una probidad de estilo que dieron pronto sus frutos.

Inspirándose en Balzac y en una profunda conciencia de las relacio­nes entre el ambiente y los personajes, ofreció en 1896 L’Empreinte, una de las obras más fuertes del último naturalismo francés. Luego experimentó una crisis reli­giosa y se inclinó cada vez más hacia los dramas ocultos y las vidas cerradas, en apariencia triviales, pero íntimamente trági­cas, en los que se va difundiendo poco a poco una luz de amor y sacrificio.

A La vie secrete (1908) siguió su época de mayor acti­vidad (de 1913 a 1925), en la que Estaunié afian­zóse también entre el público a través de obras meditadas y profundas, como Las co­sas ven (1913, v.), La ascensión del señor Baslévre (1920, v.), L’infirme aux mains de lumière (1923) y Le labyrinthe (1925). In­gresó en la Academia Francesa en 1903. Pasó los últimos decenios de su vida en silencio y pronto la aparición de nuevas obras lite­rarias le relegaron un tanto al olvido.

S. Morando