Pierre-Paul Royer-Collard

Nació en Sompuis (Champagne) el 21 de junio de 1763 y murió en Cháteauvieux (Lo’ir-et-Cher) el 4 de septiembre de 1845. Perteneció a una familia jansenista, fue profesor en pro­vincias y, luego, abogado en París. Durante algún tiempo dejóse atraer por la Revolu­ción y fue miembro de la Commune; sin embargo, después del mes de septiembre de 1792 vivió una existencia prudente y procuró evitar el Terror. Elegido entre los Quinientos, empezó a frecuentar a los rea­listas.

La consagración del emperador indújole a un nuevo retiro, que llenó esta vez con el estudio. En 1810 el ministro Fontanes nombróle catedrático de Filosofía moderna de la Sorbona, con lo cual dióle ocasión de divulgar sus teorías psicológicas acerca del conocimiento y de la percepción exterior, que prepararon el terreno al positivismo de Comte y de Taine (Discours prononcé a l’ouverture du cours d’histoire de la philosophie, 1811; Cours d’histoire de la philosophie moderne, 1813). En el año 1815, diputado del Marne, obtuvo cargos en el gobierno; sin embargo, abandonó a los ultra, y, jefe de los doctrinarios, se opuso a la reacción contra la Carta. Didáctico, mordaz y aficio­nado a los pronósticos, se hizo popular y temido.

Entre sus textos cabe mencionar, además, Discours sur l’inamovibilité des juges (1815), Sur la loi des élections (1816) y Sur la liberté individuelle (1817) (v. Dis­cursos); destaca singularmente su defensa de la libertad de imprenta, llevada a cabo en varios Discursos sobre la prensa (v.). En 1828 fue llamado a la presidencia de la Cámara. La Carta de 1830, empero, disminuyó la importancia de su polémica; en adelante Royer-Collard permaneció cada vez más aislado, sobre todo tras la muerte de Casimir Périer (1832).

S. Morando