Peter Hille

Nació el 11 de septiembre de 1854 en Erwitzen (Westfalia), y murió el 7 de mayo de 1906 en el hospital berlinés de Gross-Lichterfelde, a consecuencia de un accidente. Desde joven trabajó como escribiente de los tribunales, y más tarde estudió filosofía y literatura en la Universidad de Berlín. En 1878 era redactor de un periódico de Bremen; durante los años 1880-82 vivió en Londres, de 1885 a 1889 en Pyrmont, en 1890-91 en Italia, y luego de nuevo en Alemania, en Hamm y Berlín. Siempre in­quieto, fue hostil a cualquier dependencia y enemigo de la realidad bajo todos sus aspectos: se trata, pues, en definitiva, de un verdadero temperamento de literato bo­hemio y errabundo.

Apasionado partidario del movimiento socialista, publicó en 1887 una novela, Die Sozialisten, cuyo desorden constituye un testimonio de la inquieta humanidad de este genial escritor. Menos interesantes resultan las otras obras del mismo género, Kleopatra (1902), Die Hassenburg (1905) y Semiramis (1905). En el drama Des Platonikers Sohn (1907) aparece como personaje el hijo natural de Petrarca. El vivo ingenio de H., la agudeza y la profundidad de la intuición y la observa­ción, acentuadas por la vida errante, y el fondo místico y anárquico de su alma aflo­ran en el segundo volumen de sus obras selectas (Ausgewahlte Werke, 1905), que contiene sus Gestalten und Aphorismen, pu­blicados nuevamente, con las poesías, por F. Doop, en 1909. Se ocuparon de la edición de las obras de H. los hermanos Hart.

Dura labor resultó separar y fijar los textos; el autor empleaba hojas impresas en las que escribía en ambos sentidos y llevaba sus manuscritos en grandes sacos, mezclados con otros papeles; ciertamente no pudo salvarse lo mejor: algunos de aquellos sacos se perdieron. Entre sus amistades merece una mención particular la de la poetisa Else Lasker-Schiller, quien le dedicó un volumen (Das Peter Hille-Buch, 1906, 2.a ed., 1919), vibrante de admiración y simpatía humana.

G. V. Amoretti