Paul Fleming

Nació en Hartenstein (Sa­jorna) el 5 de octubre de 1609 y murió en Hamburgo el 2 de abril de 1640. En Leipzig, donde estudió Medicina y fué coronado como poeta, formó parte de un grupo de jóvenes que veían en Opitz al restaurador de la poesía alemana; pero no dejaban de admirar tampoco a los músicos que culti­vaban el lied tradicional o la canción po­pular.

Los versos latinos de Fleming resultaban entonces más ágiles que los alemanes; sin embargo, en una segunda época siguió el ejemplo de Opitz y, situándose también en la corriente petrarquista europea, empezó a traducir del italiano, el francés, el inglés y el holandés.

No poseyó un tono personal hasta que, forzado por la guerra y la peste a salir de Leipzig, pudo hallar trabajo en una misión comercial enviada a Rusia y Persia por el duque de Holstein-Gottorf. La experiencia del gran viaje (1633-39) por tie­rras tan lejanas y diversas entre aventuras, fiestas y peligros igualmente extraordina­rios, y el amor hacia la hija de un mercader hamburgués establecido en Reval, Elsabe, verdadero ejemplo de mujer reacia y des­deñosa respecto a la lírica petrarquesca, in­fundieron en la poesía de Fleming — quien pre­tendía dar valor a su intelectualismo con los artificios barrocos —un calor y una lozanía entonces desconocidos.

Aun cuando no su­perara nunca definitivamente el conceptis­mo ni la afectación, supo dar a las poesías de circunstancias, a las religiosas y a los cantos de amor algunos de los motivos más vivos de su época. Vuelto de Persia, mar­chó a Leyden para doctorarse en Medicina y consiguió el grado en 1640. Luego diri­gióse a Reval para contraer matrimonio con Ana, hermana de Elsabe, que no le había guardado fidelidad; la muerte le sorpren­dió en Hamburgo. Sus Poesías alemanas (v.) fueron publicadas postumas en 1642.

L. Vincenti