Oscar Venceslas de Lubicz Milosz

Nació el 28 de mayo de 1877 en Czercia (Litua­nia), murió en Fontainebleau el 2 de marzo de 1939. Descendía de una gran familia lituana que reinó en Lusacia y que desde el siglo XVIII poseía grandes dominios feu­dales. Habiéndose trasladado a Francia en 1889 para completar sus estudios, allí se quedó para siempre, adoptando la lengua y la cultura francesas. A partir de 1919 fue nombrado ministro residente y consejero honorario de su país en Francia. Poeta, no­velista y filósofo, su obra posee un gran poder evocativo. Mensajero de la esperanza y de la piedad fraternal, M. hizo revivir con conmovedora nostalgia los paisajes de su tierra natal en una serie de poemas publi­cados de 1899 a 1938 (v. Poemas).

Todavía es «el querido país de su infancia» el que canta en los Contes et fabliaux de la vieille Lithuanie y en los Contes lithuaniens de la Mère l’Oie; en tanto que su novela La ini­ciación amorosa (1910, v.), ambientada en Nápoles y Venecia, despierta ecos de Cer­vantes, y tal vez de Rabelais, por su trucu­lencia y su sentido de la caricatura. Entre sus obras teatrales figura una obra maestra: el misterio Miguel Manara (1913), en el que M. ha renovado la figura de Don Juan (el mismo tema reaparecerá en Scènes de don Juan y en Mephisboseth). Al final de su vida, convertido al catolicismo, M. reco­mendaba el desinterés, «el desengaño por el que perdemos el mundo, pero ganamos a Aquel cuyo reino no es de este mundo»; se acercaba entonces a San Francisco de Asís y los pájaros acudían a él en el bosque de Fontainebleau, donde tenía su refugio. Las obras completas de M. han sido publicadas en Suiza por Egloff.

J. Chaix-Ruy