Ninon de Lenclos

Nació en París el 15 de mayo de 1616, murió en la misma ciudad el 17 de octubre de 1706. Hija de un gentilhombre acomodado de Turena, a los quince años, muertos sus padres, se entrega a una vida libre y pasa de amante en amante, los Coligny, los Sevigné, el gran Condé, el duque de la Rochefoucauld, el mariscal d’Estrées, etcétera, con un abandono y una osadía es­candalosa para la época y que recuerdan la vida de las cortesanas antiguas. Pero Ninon de Lenclos tenía aún más talento que belleza: perfecta­mente educada, dominaba varias lenguas, la danza y la música y se forjó una filosofía de base epicúrea, de acuerdo con su vida; su casa de Tourelles se convirtió en el lugar de reunión de una sociedad refinada e ilus­tre en la que figuraron Molière, Fontenelle, Saint-Évremond, etc.

Este último es el des­tinatario de las pocas cartas auténticas que poseemos de Ninon de Lenclos, quien, a pesar de sus costumbres, supo también conquistar la alta sociedad; así era recibida por Mme. de Maintenon, Mme. de La Fayette, Mme. de la Sablière, etc. Mujer inconstante, pero amiga fiel y generosa, leía los manuscritos de los escritores, los discutía, daba consejos y hacia el fin de su larga vida adivinó el genio de Voltaire, a quien acogió adoles­cente aún y a quien legó dos mil francos para que comprara libros. Ninon de Lenclos  parece pertenecer a la historia anecdótica y galante más que a la historia literaria, pero lo cierto es que su vida basta para mostrar la fuerza de la corriente escéptica y libertina a lo largo del «Grand Siècle», y sus maneras sen­cillas, desenvueltas, de mujer emancipada, contribuyeron sin duda a contrarrestar la influencia de las «preciosas» y del hotel de Rambouillet.