Niels Bohr

Nació en Copenhague el 7 de octubre de 1885, murió el 18 de noviembre de 1962. Se matriculó en la Universidad de Copenhague, de la que su padre Christian era profesor de fisiología y en donde ense­ñaba matemáticas su hermano Harald.

Per­feccionó su formación en Cambridge y en Manchester, y en 1911 se licenció en Copen­hague con la disertación Studier over Metallernes Elektronteori. A continuación, tra­bajó en Cavendish y en Manchester, con J. J. Thomson y con E. Rutherford respec­tivamente, en investigaciones sobre radiactividad, de las cuales habían participado numerosos físicos que debían alcanzar pos­teriormente fama mundial.

Una rápida ca­rrera le condujo desde la enseñanza en el «Alma Mater» de Copenhague (1913) al lectorado en Manchester (1914-16), a la cáte­dra de física teorética de la Universidad de Copenhague (1916), y, en esta misma ciu­dad, a la dirección del Instituto de física teorética (1920).

Su extraordinario talento, muy pronto puesto de manifiesto y reco­nocido (un trabajo suyo, premiado, apare­ció en 1909 en las Transactions de la Royal Society) se aplicó a la interpretación quan­tìstica de los espectros que le debía llevar a una atrevida y fecunda hipótesis sobre la estructura y constitución del átomo (Quan­tum Theory of Line-spectra, 1918).

Su in­terpretación teórica de hechos inexplicables mediante la física clásica constituye una de las bases de la física actual. El 10 de di­ciembre de 1922 obtenía el premio Nobel de física y el mismo día^ recibía Einstein el premio del año anterior.

El hecho (prescin­diendo de los trabajos quantísticos de Eins­tein) no carece de valor simbólico: la teo­ría de la relatividad de Einstein «se ha mos­trado como el remate y la coronación del edificio de la física clásica»; y Bohr, con el arquetipo del átomo y el principio de co­rrespondencia, «ha sentado la base para un vínculo razonable entre la teoría de los quanta y la teoría clásica» (Planck).

Los trabajos siguientes (Theory of Spectra and Atomic Constitution, 1922; Om Atomemes Bygning, 1923; y otros muchos) sirvieron para ensanchar y completar su sistema teó­rico’. como también para interpretar sus con­secuencias gnoseológicas, pudiéndose com­parar en ello a Jeans, Jordan y Heisenberg.

No pudo llevar a cabo de un modo conti­nuo y tranquilo sus investigaciones en la patria. En 1943, en una accidentada fuga, consiguió escapar de Dinamarca ocupada por los alemanes y llegar a los Estados Unidos.

En este último país trabajó coma consejero para la explotación de la energía de las reacciones nucleares. De regreso en Dinamarca después de la guerra, vive en su ciudad natal, como maestro de la Es­cuela de Copenhague y su palabra posee todavía un importante peso en los progresos de la física y en la formación de la nueva imagen del mundo que se deriva de ella.

Bohr se sitúa junto a los grandes precursores de la teoría de los quanta, Planck, Einstein, De Broglie, Schrödinger, Heisenberg, Dirac y Pauli. Doctor «honoris causa» en diversas universidades, es miembro de numerosas academias y sociedades científicas.

K. R. Biermann