Mosé de Corene

Llamado así por su pueblo natal, Chorni, en la provincia de Tarón. Alcanzó tanto éxito por su obra- histórica que fue llamado por sus coterrá­neos «padre de la literatura» y por los eru­ditos de otros países «Herodoto armenio». Se encuentran datos biográficos en su His­toria de Armenia (v.). Según éstos, habría sido discípulo de Sahak y Mesrop (este últi­mo tío segundo suyo según la tradición), y fue enviado por éste a realizar un largo viaje de estudios, primero a Edesa, en Siria, y después a Alejandría, Bizancio, Atenas y Roma. Pudo de este modo aprender el sirio y el griego. Vuelto a su patria después de la muerte de Sahak (438) y de Mesrop (440), encontró el país en un estado de profunda decadencia y sometido al extranjero. La tra­dición pretende que se retiró entonces a una vida solitaria, consagrado a la oración y a la penitencia, y que diez años después abandonó su retiro para ser consagrado obispo y sucesor de Eznik de Holp (v.).

Afirma él mismo haber llegado a edad avan­zada, dedicado siempre a las traducciones, a pesar de las enfermedades. Habría muer­to, según testimonio de Tomás Ardzruni (siglo X) a la edad de ciento veinte años, bajo el reinado de Zenón, en 487. Estos datos que hacen de Mosé de Corene un historiador del siglo V y uno de los componentes de la escuela de los «Segundos Traductores» son todavía válidos para algunos eruditos (Neumann, Conybeare, Abeghian, Vetter y en general los mequitaristas de Venecia), que tienen a identificarle con el Moisés citado por Lázaro Pharpense como el «filósofo beato». Pero serios y fundamentados moti­vos hacen que otros (Lacroze, Gutschmid, Carrière, Bardenhewer, Chalathian, Markwart, H. Lewy, Haase, Mlaker y en general los mequitaristas de Viena) duden de la autenticidad de estos datos. El hecho de que en la obra de Mosé de Corene conste la denomina­ción de «Armenia cuarta», empezada a usar sólo por Justiniano en 536, y las circuns­tancias de que la obra se derive evidente­mente de la traducción armenia de la Vida de S. Silvestre (678) y de la Historia ecle­siástica de Sócrates (696) y de que su tono general revele una patente exaltación de la dinastía de los Bragátidas consolidada sólo en el siglo IX tras largas luchas, y de que en la misma obra no haya citas ante­riores al siglo IX, han determinado que se traslade la redacción de la obra a dicho siglo IX y de que se consideren las afirma­ciones del autor como meras ficciones lite­rarias.

Akinian ha llegado incluso a identi­ficar a Mosé de Corene con el historiador armenio León Prete (¿fines del siglo VIII?). La His­toria de Armenia está dedicada a Sahak Bragátida, a quien el autor dice que no conoce personalmente, detalle que podría ser expresivo en relación con la cronología de la obra. Se atribuye también a nuestro autor, con reservas más o menos graves: una Geografía, un Tratado de retórica, una carta a Sahak Ardzruni, un panegírico sobre S. Hripsime y otro sobre la Transfigura­ción, una historia del viaje de S. Hripsime, una historia de la Virgen, himnos que toda­vía se cantan en la liturgia armenia y varias traducciones.

G. Bolognesi