(Anne-Thérèse de Marguenat de Courcelles). Nació en torno a 1647 en París, donde murió el 12 de julio de 1733. A los tres años perdió a su padre; la madre contrajo un nuevo matrimonio con François de Bachaumont, quien cultivó con sincero afecto las buenas facultades naturales de la hijastra. En 1666 ésta se casó con el marqués Henri Lambert de Saint-Bris, al que siguió al Luxemburgo cuando fue nombrado gobernador de tal territorio. Viuda a los veinte años de matrimonio y con un hijo y una hija todavía muy jóvenes, hubo de afrontar largos y complicados pleitos para mantener a salvo el patrimonio familiar. De 1710 a 1733 su tertulia, en París, fue punto de reunión de todos los intelectuales; la admisión a ella resultaba un verdadero honor. Entre otros la frecuentaron Fontenelle, Marivaux y La Motte. Mientras toda la ciudad se hallaba invadida por el demonio del juego, su casa era, posiblemente, la única donde tal pasatiempo estaba proscrito.
Mujer de gran sensibilidad y delicadeza tanto en los juicios como en las conversaciones, lamentó mucho la publicación, sin su consentimiento, de una obrita que escribiera para los hijos en una forma confidencial: Consejos de una madre a su hijo y a su hija [1728, v.). La aprobación del público y las numerosas ediciones no lograron tranquilizarla; y así, retiró de manos de un librero, al precio que éste quiso pedirle, toda la edición de otro texto que le había sido sustraído (Réflexions sus les femmes). A pesar de ello, el nombre de la autora se difundió, y sus escritos merecieron un considerable aprecio: Fénelon, en algunas cartas, habla de ella y de sus obras con gran respeto. Otras producciones suyas son Traité de l’amitié, Réflexions sur l’amour, Réflexions sur la vieillesse, Discours y Portraits.
P. Raimondi

