Johann Heinrich Lambert

Nació en Mulhouse (Alsacia) el 26 de agosto de 1728 y murió en Berlín el 25 de septiembre de 1777. Pertenecía a una familia emigrada de Fran­cia, y se le considera como autor suizo de lengua alemana. Su padre, un humilde sas­tre, le permitió, aun cuando a disgusto, estudiar, y Lambert pudo así dedicarse, inicial­mente, a la Teología. Pronto, empero, sin­tióse atraído por las ciencias exactas, vo­cación que vio confirmada en 1744, cuando observó un cometa: las investigaciones a que le indujo tal observación dieron lugar al descubrimiento del teorema de su nom­bre. Aquel mismo año fue secretario de Iselin, profesor de Derecho en Basilea. En 1748 marchó a Coira como preceptor de los hijos del conde de Salis, con quienes visitó Gotinga, Utrecht, París, Marsella y Turín entre 1756 y 1758.

Durante estos via­jes conoció a ilustres personalidades como D’Alembert y Kastner, que le hicieron objeto de su aprecio. Por sus trabajos fue nom­brado miembro activo de la academia fun­dada en Munich en 1759, y en 1765 ingresó en la Academia de Ciencias de Berlín. For­mado por sí mismo a través de muchas lecturas, parece haber recibido la influen­cia de Wolff y Locke, según lo demuestran su afición a la crítica y la inclinación a vincular la Ciencia con la Filosofía. Culti­vador de la Lógica, en un estudio histórico- crítico del famoso postulado de Euclides llamado de las paralelas llegó a proposi­ciones que le presentan como un precursor de las geometrías no euclidianas. Por otra parte, sobre la base de la «característica geométrica» formulada por Leibnitz en 1679, propuso y aplicó un sistema de notas que permite sustituir un razonamiento por un cálculo; con ello aportó una valiosa con­tribución a la Lógica matemática. Se le debe la introducción, en la Trigonometría, de ciertas funciones denominadas hiperbó­licas.

Lambert demostró luego considerar las ma­temáticas como un instrumento práctico, idea que figura en la base de La perspectiva libre [Die freie Perspective, 1759]. Los es­tudios de Lambert sobre la óptica sugirieron a Arago la orientación de sus investigaciones. En la teoría de las sombras propuso la ley del coseno y escribió Photometria (1760). En su honor, la unidad de medida fotomè­trica de la densidad de flujo luminoso fue denominada «teoría de Lambert». De él cabe mencionar, finalmente, las Cartas cos­mológicas (v.).

R. Frediani