Martín Luis Guzmán

Escritor mexicano nació en Chihuahua en 1887. Hijo de militar, cursó estudios en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, formó parte del grupo lite­rario El Ateneo y se incorporó a la revolu­ción (1911), en las filas del maderismo, que defendió con las armas en la mano; tras el asesinato de Francisco I Madero, luchó contra Victoriano Huerta, y a las órdenes de Pancho Villa obtuvo el grado de coronel y siguió al caudillo del Norte en sus dife­rencias con Carranza, quien lo envió a la Penitenciaría en septiembre de 1914. Conse­jero del ministro de la Guerra en el go­bierno de Eulalio Gutiérrez, al producirse la ruptura del gobierno constitucionalista con los caudillos Villa y Zapata, decidió Martín Luis G. ausentarse del país (hasta 1920), expatriación que se repitió de 1925 a 1936, años en que estuvo en España, donde se distinguió como periodista y llegó a dirigir el diario La Voz.

La personalidad y la obra de Martín Luis G. pueden perfilarse en tres aspectos esenciales: político liberal, perio­dista de combate y novelista de fondo his­tórico. En el primer aspecto, el maderista primero y villista después, siente inclinacio­nes y simpatías hacia el comunismo, que se advierten claramente en los comienzos de la segunda Guerra Mundial y persiste en dicha actitud durante algún tiempo hasta que se convence de la incompatibilidad de tales inclinaciones con su sentido liberal, y rompe la trayectoria para levantar con de­cisión la bandera liberal de la Revolución mexicana: en este aspecto ha prestado gran­des servicios a los últimos gobiernos de su país, especialmente al frente de la comisión organizadora de los libros de texto gratui­tos para las escuelas primarias.

Como perio­dista, fundó a los catorce años el periódico quincenal La Juventud en Veracruz, dirigió en Nueva York El Gráfico en 1917, fundó en su país El Mundo en 1922, escribió en El Sol y La Voz de Madrid, colaboró en El He­raldo de México y en El Universal, y por fin, fundó en 1942, y lo dirige desde enton­ces, el semanario Tiempo, una de las mejo­res revistas politicoliterarias de América. Podríamos afirmar que G. es ante todo y sobre todo un periodista, si no nos lo impi­diera su personalidad de novelista, que lo coloca en los primeros rangos literarios de su país. Su producción es muy amplia y le ha valido el Premio Nacional de Literatura y el premio literario «Manuel Ávila Camacho». El fondo histórico preside toda su labor novelística: sus tres obras principales han merecido entrada especial: El águila y la serpiente (v.), La sombra del caudillo (v.) y Memorias de Pancho Villa (v.).

Pero queremos también dedicar especial mención a una biografía de raíz española: Mina el Mozo, héroe de Navarra, libro en el que se funden la pasión hispánica y el alma mexi­cana del autor alrededor de una figura his­tórica y simbólica. Otras obras de Martín Luis G. son: La querella de México (1915), A orillas del Hudson (1922), Aventuras de­mocráticas (1929), Filadelfia, paraíso de conspiradores, y otras historias noveladas (1933), El hombre y sus armas (1938), Cam­pos de batalla (1939), Panoramas políticos y La causa del pobre (1940), Apuntes sobre una personalidad (1954), discurso de ingreso en la Academia Mexicana de la Lengua; Muertes históricas (1958), Islas Marías, no­vela y drama (1959), Academia (1959). Martín Luis G., revolucionario mexicano de alma jacobina, periodista inquieto y fecun­do, excelente estilista y novelista singular, es una de las figuras literarias más intere­santes y más discutidas de América.

J. Sapiña