Nada sabemos acerca de la vida de este autor dramático chino, que floreció durante el siglo XIII. Como muchos otros colegas suyos, pertenece a la abundante serie de dramaturgos de la época mongólica (siglos XIII y XIV) que divertían al público, pero permanecían en la sombra. Enorme fue, en la sociedad contemporánea y en la de los siglos sucesivos, la influencia de estos buenos escritores, quienes, aunque menospreciados por los arrogantes literatos confucianos, cuentan con el mérito de haber dado a conocer al bajo pueblo muchas figuras históricas o míticas de su patria. De nuestro autor conservamos siete dramas, de los cuales resulta singularmente famoso el titulado Han Kung Ch’iu (v.) por la belleza del lenguaje y el prestigio del tema tratado.
B. Fedele

