Luis Pales Matos

Poeta portorrique­ño nació en Guayama en 1899 y murió en 1959. Hijo y hermano de poetas, abandonó sus estudios para trabajar y poder pagar la edi­ción de sus poesías en el volumen Azaleas (1915), dentro de la corriente modernista en boga por entonces. Oficinista, periodista y maestro rural, trataba de expresar en verso la inquietud de su alma, sin lograrlo plenamente y a satisfacción: fruto de esta inquietud son los poemarios El palacio en sombras (1919) y Canciones de la vida me­dia (1925), que no publicó el poeta como volúmenes, y anticipan aspectos de sus cua­lidades futuras. Un día (1921), llegó con su amigo José Isaac de Diego (nacido en 1899) a un acuerdo: la fundación de un movimiento lírico a base del sonido para reflejar la realidad sin descripciones prolijas; combi­naron sílabas de sus apellidos para darle nombre a la nueva escuela y surgió así el diepalismo, que tuvo una vida efímera, pero señaló las características que había de tener la poesía negra de Pales.

El 9 de octubre de 1926 publicó en La Democracia de San Juan su poema Pueblo Negro, que inicia el camino que lo llevaría hasta la fama: ya había mostrado interés por el tema en 1918 (Dan­zarina Africana) y en 1921, en prosa, según nos cuentan Tomás Blanco y Josefina Rivera Álvarez. El resultado de su labor apareció en 1937 en el volumen Tuntún de pasa y grifería, que premió el Instituto de Lite­ratura portorriqueña. En la poesía negra y original de un blanco logra darnos una espléndida impresión, quizás un tanto ar­tificiosa, de la realidad y los perfiles de un pueblo negro, con un resultado tan líri­camente estimable como el que obtuvieron los mejores poetas negros y mulatos. Pero Pales  no se conformó con el éxito singular de su Danza Negra, sino que logra más am­plios horizontes con poemas como Puertas al tiempo en tres voces y El Llamado; en­contramos al poeta en su plenitud en el libro Poesía 1915, 1956, que publicó en 1957, dos años antes de morir. Ofrece particular interés su relato autobiográfico titulado Litoral: reseña de una vida inútil.

J. Sapiña