Libanio

Nació en una acomodada familia de Antioquía en 314 y murió hacia 398. Ter­minados los estudios de retórica, apenas cumplidos los veinte años se trasladó a Atenas para perfeccionarlos. En 342, consi­derado ya un maestro, dirigióse a Constantinopla, donde abrió una escuela de elo­cuencia que las insidias y calumnias de los profesores rivales obligáronle a cerrar al cabo de pocos años. Marchó entonces a Ni-sea, y de 344 a 348 estuvo en Nicomedia. Regresó todavía a Constantinopla y Atenas. En 354 retiróse a Antioquía, ciudad en la cual era venerado como un dios. Entre sus discípulos figuraron San Basilio, San Juan Crisóstomo y Juliano el Apóstata, quien denominóle «carísimo y amadísimo herma­no». Poseemos de él sesenta y ocho Oracio­nes y mil seiscientas siete Epístolas (v.), además de los Temas de los discursos de Demóstenes, con frecuencia muy útiles para nosotros.