(Apelativo honorífico, Cho Ju). Nació en 1875 y murió en 1929. Fue uno de los precursores del movimiento nacional que provocó la caída del Imperio (1911). Literato de primera fila, político excepcionalmente íntegro y educador de la nueva juventud, yérguese como una eminente figura en la historia de la China contemporánea, junto a su maestro y camarada K’ang Yu-wei (1858-1927), jefe de la corriente reformista del siglo pasado, y a muchos otros escritores y políticos, algunos de ellos aún vivos. Ante el enorme retraso del país respecto de las nuevas exigencias creadas por la civilización mecánica, procuró trabajar en favor de su patria mediante la actividad política y la propaganda. En 1898, poco después de la proclamación de la reforma de cien días, intentó, con K’ang Yu-wei, un golpe de estado en la capital, Pekín; el proyecto fracasó y ambos hubieron de huir al extranjero, donde Liang inició su brillante labor literaria.
En la patria, mientras tanto, Sun Yat-sen (1866-1925), otra gran figura de la historia de la China moderna, trabajaba para derribar el Imperio. Victoriosa la revolución en 1911, Liang volvió a su país y formó parte del gobierno republicano. Sin embargo, más que la reforma política le dio fama la literaria; mediante la mezcla de palabras y expresiones del lenguaje hablado con la tradicional fraseología clásica creó un nuevo estilo, más fluido y libre. Luego, en 1917, Hu Shih llegaría incluso a separar el idioma chino de las formas del clasicismo y establecería una lengua escrita correspondiente en esencia al habla coloquial, para que todo el mundo, aun el pueblo, pudiera leer y comprender («pai-hua»). Así, pues, el verdadero precursor de esta revolución literaria fue nuestro autor, y su obra más significativa en este aspecto es Yin Pin Shih Ch’uan Ki (v.).
B. Fedele

