Nació en París en 1863 y murió en 1913. Durante largos años trabajó, casi desconocido, en diarios y revistas.
Sus dos primeras novelas (L’institutrice de province, de 1897, y Marcelin Gayard, de 1902) tampoco le sacaron de la oscuridad. Finalmente, alcanza la fama en 1904, ya cumplidos los cuarenta años, con La escuela maternal (v.), obra premiada por la Academia Goncourt y en la que aparecen descritas con dulce simpatía las miserias de una escuela de los barrios humildes; se trata de un tema que conmovió e impresionó, y al cual supo volver Frapié con el mismo éxito, y sin abusos, en La boite aux gosses (1907), Les contes de la Maternelle (1910) y Les nouveaux contes de la Maternelle (1910).
Son también realistas sus restantes obras narrativas: Les obsédés (1904), L’écoliére (cuentos, 1905), La figurante (1908), Les bonnes gens (1918), Les amies de Juliette (1922), Les filies á marier (1923), La divinisée (1927), etc. Su teatro (Sévérité, en colaboración con P. L.Gamier, Le merveilleux commissionaire, etcétera) ha quedado relegado al olvido.
C. Falconi

