Laurence Sterne

Nació el 24 de noviem­bre de 1713 en Clonnel (Irlanda meridio­nal), y murió en Londres el 18 de marzo de 1768. Era hijo de un oficial subalterno inglés (algunos de cuyos rasgos parece ha­ber inmortalizado en su famoso personaje Unele Toby) y de una irlandesa. Durante los primeros años de su vida siguió al padre en los diversos traslados del regimiento al cual éste se hallaba adscrito, y aproximada­mente entre 1723 y 1731 realizó los estudios iniciales en Halifax (Yorkshire). En 1733 matriculóse en el Jesús College, de Cam­bridge, donde trabó una amistad que había de persistir siempre con John Hall Steven- son, el Eugenius de Tristram Shandy, quien posteriormente daría una continuación al Viaje sentimental por Francia y por Italia (v.). Graduado en 1837, fue ordenado sacer­dote, y en 1738 llegó a párroco de Sutton-on- the-Forest, cerca de York; recibió luego otros beneficios eclesiásticos, y gracias a la protección de un tío suyo, Jacques Sterne, ar­cediano de la diócesis, obtuvo un puesto en el cabildo de la catedral de York (de donde su bisabuelo había sido arzobispo).

En 1741 contrajo matrimonio con Elizabeth Lumley, a la que pronto dejó de amar; en cambio, profesó siempre gran cariño a su única hija, Lydia, que tras la muerte del padre encargóse de la edición de sus cartas. Las asiduas relaciones galantes con varias damas hicieron agitada su vida conyugal; finalmente, en 1758 su esposa enloqueció. En 1747 se había indispuesto con el tío, hombre enérgico y despótico que, a partir de entonces, empezó a poner obstáculos en el camino del sobrino y dijo incluso de él que había negado toda ayuda a la madre y a una hermana menor reducidas a la mi­seria. Una discusión en el cabildo de la catedral dio indirectamente origen a la pri­mera obra de fantasía de Sterne, A Political Romance (1759), que luego fue titulada Historia de un buen paleto [The History of a Good Warn Watch Coat]. El éxito de Tristram Shandy (v. Vida y opiniones de Tristán Shandy), texto iniciado en 1759 y publicado (en sus dos primeros tomos) en York en 1760, hizo de su autor una de las celebridades principales de la sociedad lon­dinense. Nombrado poco después párroco de Coxwold, llamó «Shandy Hall» la casa donde vivió en tal localidad. Sus sermones (Sermons of Mr. Yorick) lograron asimismo una gran popularidad. Hasta 1767 fue publicando, a medida de su composición, los tomos restantes de Tristram Shandy.

La fati­ga provocada por su actividad de escritor, empero, le perjudicó la salud, ya precaria (era tuberculoso); para reponerse, marchó al extranjero. En 1762 llegó a Francia, y vivió en Toulouse con su esposa y la hija hasta 1764; en París conoció a Mme. de Rambouillet y al abate Galiani. Tanto en esta ciudad como en Londres, donde fue muy agasajado en 1765, la febril vida de sociedad no le permitió cuidar conveniente­mente su salud. Y así, en 1765 emprendió un nuevo viaje (de siete meses) en busca del restablecimiento, que esta vez trató de encontrar en Italia. En Milán se relacionó con Alessandro Verri y G. C. Passeroni. Los días más tranquilos de su existencia fueron los que pasó junto a Hall Stevenson, en cuya biblioteca de Skelton Hall, cerca de Guisborough (North Riding, Yorkshire), leyó a Rabelais y otros autores satíricos fran­ceses. Vuelto a Inglaterra en 1766 conoció en Londres a Elizabeth Draper, que fue, bajo el nombre de Eliza, el último de sus vínculos sentimentales.

Estas «liaisons» le inducían a intensas efusiones escritas; y así, luego de haber mantenido una correspon­dencia sentimental con Catherine de Fourmantelle, joven francesa que vivía en York con su madre (la «carísima Jenny», «dear, dear Jenny», a la cual hace referencia en el Tristam Shandy), su relación con Elizabeth llevóle a escribir un diario de ésta, del cual existen dos versiones (Journal to Eliza y The Bramine’s Journal), (abril-agosto de 1767), redactado tras la partida de aquélla hacia la India (era esposa de un empleado de la East India Company). En 1767 separóse definitivamente de su mujer, y renunció muy a pesar suyo a la compañía de la hija. En 1768, mientras se hallaba en Londres para dirigir la publicación de Sentimental Joumey, falleció de enfermedad pulmonar en su casa de Oíd Bond Street. A causa de las numerosas deudas que dejó, la viuda y la hija hubieron de vivir del dinero reunido por Hall Stevenson y Mrs. Draper y de los ingresos procedentes de la publica­ción de tres nuevos tomos de sermones (1769). Ajeno a cuanto en la vida suele juzgarse comúnmente serio, Sterne careció del empeño moral necesario en un escritor satí­rico; refugiado en su yo, sigue el juego de las sensaciones e ideas propias como quien se deleita con las combinaciones de un cali­doscopio.

Su humorismo no resulta inciden­tal, como en otros grandes autores ingleses, desde Chaucer hasta Fielding, antes bien, integra la misma esencia de la narración, de suerte que llega a desquiciar la ordinaria continuidad narrativa mediante un proce­dimiento que va situando una tras otra las digresiones, sugestiones, particularidades y melancolías, de una manera que jamás con­siguieron igualar sus muchos imitadores. El mismo título de su gran novela permite ya vislumbrar la naturaleza de su inspiración; en el dialecto del Yorkshire, efectivamente, «shan» o «shandy» significa «cabeza de chor­lito». Por otra parte, el nombre de Yorick que se dio es el del bufón cuya calavera apostrofa Hamlet en la conocida escena de la obra de Shakespeare. Más bien que el humorismo, aseguró el éxito del escritor entre sus contemporáneos el sentimentalis­mo; fue él, precisamente, quien introdujo en Inglaterra el empleo del adjetivo «sen­timental». Al reemplazar la narración ex­terna con el juego interior de los caprichos y los sentimientos fugaces (Sterne destacó en la utilización en forma original de los lugares comunes de la sabiduría del pueblo) abrió el camino a los espacios más modernos de la tendencia autobiográfica. En su afición a la materia verbal se adelantó a ciertas características de Joyce.

M. Praz