Daniel Stern

Seudónimo de Marie de Flavigny, condesa de Agoult, que nació en Franc­fort el 31 de diciembre de 1805, y murió en París el 5 de marzo de 1876. Hija del conde de Flavigny, emigrado a Alemania durante la revolución, y de una rica dama alemana, realizó sus primeros estudios en un convento parisiense, y en 1827 contrajo matrimonio con el conde de Agoult, del cual separóse pocos años después. Su tertulia, en París, se vio frecuentada por las principales personalidades contemporáneas, desde Sainte- Beuve a Liszt. De este último enamoróse Stern, y le siguió en 1835 a Suiza y luego a Italia. En Nohant permaneció con el músico junto a George Sand, que la describió en el personaje de Arabella, de Lettres d’un voyageur (1837), y cuya amistad conservó siempre, aun cuando su simpatía por Chopin estableciera entre ambas un clima casi inconsciente de rivalidad. En Italia (1837) los dos amantes estuvieron un poco en todas partes; sin embargo, residieron sobre todo en Bellagio.

Stern tuvo tres hijos de esta unión, entre ellos Cosima, la futura esposa de Wagner. En 1839 los amantes se separaron, y Marie establecióse de nuevo en París. Durante los años siguientes aparecieron sus tres novelas Hervé (1841), Valentia (1842) y, en particular, Nélida (1846), que evocan las vicisitudes de su pasión. Partidaria del saintsimonismo, en 1848 se entregó por com­pleto a las lides políticas, y reunió en su tertulia a los hombres más representativos de la época, desde Lamartine a Michelet. Mantuvo, asimismo, contacto con varios emigrados italianos, singularmente con Maz­zini, que intercambió con Stern una animada correspondencia. Como es natural, los tex­tos de tales años se hallan vinculados a la política; así, Essai sur la liberté considerée comme principe et fin de l’activité humaine (1846), Études politiques sur l’Allemagne (1848), Lettres républicaines (1848), Esquisses morales et politiques (1849) e Histoire de la Révolution de 1848 (1851-53).

Tras la aparición de Trois joumées de la vie de Marie Stuart (1856), hizo representar en Turín (1857) su drama Jeanne d’Arc. Du­rante el Segundo Imperio reanudó los estu­dios artísticos y literarios con Florencia y Turín (1862) y Dante et Goethe (1866), todavía no absolutamente libres de la pa­sión política. Dedicó los últimos años de su vida a la Histoire des commencements de la République aux Pays-Bas (1872) y a la redacción de Mes souvenirs (1806-1833), texto publicado póstumo en 1877 y aumen­tado en 1927 con un tomo de Mémoires (1833-54).

D. Falconi