Ladislav Aleksandrovich Ozerov

Nació en 1769 ó 1770, murió en 1816. Después de haber estudiado en el Cuerpo de Cadetes en Petersburgo y haber prestado servicio mili­tar, entró como empleado en el Departa­mento de Bosques; se retiró luego al campo durante algunos años, en el gobierno de Kazan. Educado en la escuela del clasicismo francés, comenzó a escribir odas y fábulas que no demostraron ningún talento poético. Dedicóse después al teatro con una tragedia de tema histórico ruso, La muerte de Oleg, puesta en escena en Petersburgo en 1798 sin éxito. Favorablemente fueron acogidas, en cambio, las tragedias Edijpo en Atenas (no se trataba de una imitación de Sófocles, sino del francés J.-F. Ducis), re­presentada en 1804; Fingal (con tema ex­traído de los cantos de Ossian), puesta en escena poco después y salida victoriosamen­te de la prueba gracias a los méritos de la actriz Semenova, y, por último, Dimitri Donskoi (v.), que representada en 1807 de­bió su éxito al paralelo que el público es­tableció entre la situación histórica plan­teada en la obra y la contemporánea de la guerra contra Napoleón.

Siempre vacilante entre los temas históricos rusos y los tra­dicionales del teatro clásico, escribía Ozerov en 1809 una Polixena que él consideraba su mejor obra, pero que fue acogida con cier­ta frialdad. Ozerov tuvo adversarios acérrimos en el campo de la crítica, y especialmente entre los más encarnizados defensores de aquellas} reglas clásicas, a las que sus tra­gedias nos parecen hoy, sin embargo, de­masiado fieles. De todos modos, Polixena fue la última prueba del escritor que, reducido a un estado casi de oscurecimiento men­tal (según algunos producido por el dolor que le causaban las intrigas del mundo tea­tral), fallecía unos años después.

E. Lo Gatto