Konrad von Regensburg

Poeta alemán del siglo XII, autor de una traducción libre de la Chanson de Roland: el Ruolandes Liet (v. Cantar de Roldán). Poco sabemos acerca de su vida. Fue, sin duda, bávaro; en su poema ensalza repetidas veces las vir­tudes de esta raza, e incluso introduce en la leyenda los nombres de linajes históri­cos de Baviera. En el epílogo, que figura únicamente en el manuscrito de Heidelberg, afirma ser un sacerdote («ich haize der phaffe Chunrat») y haber recibido el ori­ginal francés del duque Enrique, el cual se lo procuró a instancias de su esposa, hija de un poderoso monarca («aines richen chunigs barn»). Evidentemente, Konrad debió de ser capellán de la corte o funcionario de la cancillería de Ratisbona, entonces capital de Baviera.

De la identificación del men­cionado duque depende la fecha de la obra: si se trata de Enrique el León, casado en 1168 con Matilde, hija de Enrique II de Inglaterra, el poema debió de haber sido compuesto hacia 1170; caso de que fuera aquél Enrique el Soberbio, quien en 1127 contrajo matrimonio con Gertrudis, hija del rey y luego emperador Lotario, el texto correspondería, en cambio, a 1131 poco más o menos. En general, suele admitirse la pri­mera hipótesis. Konrad, quien, según permiten vislumbrar los numerosos errores e inter­pretaciones defectuosas, no dominaba el francés, afirma haber compuesto previa­mente una traducción latina de la obra; en realidad, en la versión alemana se en­cuentran a veces expresiones propias del la­tín.

El léxico, la sintaxis y el estilo del autor quedan todavía muy lejos del refi­nado ideal artístico de la poesía cortés; Konrad recurre, a menudo, a la posposición del adjetivo, y emplea, como construcción más frecuente, la parataxis. Muchas de sus ri­mas resultan imperfectas consideradas se­gún las reglas del estilo áulico, y el poema no se desarrolla de acuerdo con una línea continua, antes bien, aparece construido en bloques situados en torno al episodio cen­tral de la batalla. Todo ello contribuye a la impresión de arcaico vigor y lozanía natural que produce la lectura del Ruolan­des Liet. A Konrad es atribuida por algunos la Crónica de los Césares (v.).

M. Spagnol