Juan Hus

Reformador checo. Nació en Hussinetz, en Bohemia, no lejos de la frontera de Baviera, hacia 1369; murió quemado en Constanza (hoy Baden-Wurtemberg) el 6 de julio de 1415. Nada se sabe de los prime­ros años de su vida, ni siquiera la fecha exacta de su nacimiento, ni su verdadero nombre; en efecto, adoptó por apellido — como era costumbre en la época del Re­nacimiento — el nombre de su pueblo natal, y firmaba Johannes de Hussynecz o Johannes Husz. Perteneciente a una familia po­bre, nunca salió de este estado. Checo de pura raza, luchó hasta su último aliento por liberar su país de la influencia germá­nica y latina. En 1393 obtuvo el grado de bachiller en artes liberales en la Univer­sidad de Praga, fundada en 1348 por Car­los IV.

Bachiller en Teología en 1394, maes­tro en artes liberales en 1396, recibió las sagradas órdenes en 1400. En 1401 fue nom­brado decano de la Facultad de Filosofía y un año después rector de la Universidad. En la misma época obtuvo la cátedra de predicador en la iglesia de Belén, único templo de Praga donde se predicaba en che­co, lo que le procuró un numeroso audito­rio. Tradujo al checo el Trialogus de Wycliffe, a pesar de que, ya en aquella época, cuarenta y cinco proposiciones del refor­mador inglés habían sido condenadas por Roma. H. predicaba francamente contra los abusos del clero — inclusiva de los obis­pos y el mismo Papa—, pero sus palabras llegaron al paroxismo cuando el arzobis­po de Praga mandó quemar, el 16 de ju­lio de 1410, todos los libros de Wycliffe.

Hus denunció entonces la falta de espíritu crítico que informaba aquel acto ridículo: no sólo ardieron los tratados teológicos de Wycliffe sino también sus obras científicas. En fe­brero de 1411, H. fue excomulgado por Juan XXIII; el hecho no le impidió atacar al Papa, cuando éste, necesitado de fondos para la cruzada contra Ladislao de Nápoles, que apoyaba al antipapa Gregorio XII, recurrió a las «indulgencias». Las objecio­nes esgrimidas en aquella ocasión por H. procedían del último capítulo del tratado de Wycliffe, De Ecclesia. Expulsado de Pra­ga, se refugió en Kozy-Hradek, y allí escri­bió su propio tratado De Ecclesia, obra que no es más que una paráfrasis del tratado homónimo de Wycliffe. Requerido para que se justificase ante el concilio de Constanza,

Hus se proveyó de un salvoconducto del emperador Segismundo, puso en orden sus asuntos y se marchó a Constanza «a fin de confesar públicamente al Cristo, o, si era necesario, sufrir la muerte por su ley». Casi inmediatamente H. fue detenido, a pesar del salvoconducto del emperador; durante varios meses los miembros del concilio in­tentaron demostrar a H. que su posición era herética, y le prometieron respetar su vida si se retractaba. Pero las pruebas que le oponían no le parecieron en absoluto con­vincentes. H. fue entregado al brazo secu­lar para ser quemado públicamente como hereje.

A. Labzine